El proyecto de legalización del aborto enviado el martes al Parlamento por el presidente Alberto Fernández sería aprobado por la Cámara de Diputados antes de fin de año y su debate podría demandar dos semanas, ya que se analiza agilizar la discusión con la inserción de las presentaciones que en 2018 realizaron expositores a favor y en contra de la iniciativa.

El oficialismo confía en que tendrá los votos necesarios para aprobar la iniciativa en la Cámara baja, ya que no se requieren mayorías especiales para aprobar el proyecto enviado el martes por el presidente Alberto Fernández al Parlamento.

Tras enviar el texto, que ingresó por Diputados, el Presidente expresó días atrás su confianza en que “esta vez será ley”, prometió que hará “todos los esfuerzos para que el Congreso acompañe” la iniciativa y reafirmó su compromiso “activo” con la propuesta.

“Estamos en condiciones de que esta vez se convierta en ley”, remarcó el jefe de Estado en una entrevista radial, en la que diferenció el contexto de debate actual con respecto al del 2018, cuando el expresidente Mauricio Macri anunció el tratamiento parlamentario del tema, y la iniciativa fue aprobada en Diputados pero fracasó luego en el Senado.

“Que el Presidente mande un proyecto, que reclame su tratamiento y aprobación, y que se comprometa públicamente de que el aborto es necesario, genera un escenario distinto”, graficó Fernández.

Hasta el momento, fuentes de ambos sectores coinciden en que los votos están muy ajustados y si bien los sectores ‘verdes’ tendrían asegurados poco más de 120 diputados a favor sobre los ‘celestes’ que rondarían 115 voluntades, en las últimas horas creció el número de indecisos.

De todos modos, los diputados ‘verdes’ confían que tendrán los números para aprobarlo en la cámara baja, ya que descuentan que tendrán el quórum para sesionar y recuerdan, además, que tienen a favor que el proyecto de legalización no necesita mayorías especiales y podría imponerse por sólo un voto.

De hecho, el escenario se va modificando permanentemente y en las últimas horas sorprendió el giro de postura que tuvieron dos legisladoras de Juntos por el Cambio.

Se trata de la chaqueña Aida Ayala y la correntina Sofía Brambilla que si bien votaron a favor de la legalización del aborto en 2018, anunciaron recientemente que se opondrán finalmente al proyecto.

En el oficialismo confían además que el hecho de que el gobierno enviara junto con la legalización del aborto, el Plan de los 1000 días -que tendría diferente trámite parlamentario- podría terminar por inclinar la balanza y convencer a los diputados que aún permanecen indecisos para que definan su voto a favor de ambos proyectos.

Fuente: Telam

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