
Gustavo Martínez, dirigente del CER y referente del Partido Justicialista de Chaco, trazó un diagnóstico crítico sobre la situación del peronismo en la provincia y advirtió que, de no generarse cambios profundos, el partido podría enfrentar un retroceso aún mayor hacia 2027.
“Nosotros en 2007 teníamos 154 000 afiliados y hoy 131 000. Decrecimos un 20% cuando el padrón general creció más de un 50%. Eso se volcó a otros partidos y se desperdigó el peronismo”, explicó en El Resumen de Natagalá, señalando que la dispersión afectó la representación y debilitó la influencia del PJ en cada municipio.
Martínez señaló que la política debe recuperar la mirada colectiva y el contacto real con la sociedad, dejando de lado los personalismos que, según su visión, marcaron los últimos años.
“A veces uno cree que los problemas de la vida son profundos, pero cuando ves a un trabajador humilde y a un gran empresario compartiendo la misma cama de hospital, te das cuenta de que la política tiene que recuperar su dimensión humana y no ser personalista”, afirmó, destacando que la gestión partidaria debe apostar al consenso y la inclusión de diferentes visiones.
El dirigente criticó la concentración de poder en la conducción actual y la falta de apertura para la renovación de cuadros políticos en clara alusión a Jorge Capitanich. “Hay dirigentes técnicamente capaces, pero con dificultades para conectarse con la sociedad.
Si seguimos concentrando el poder en unos pocos, en 2027 vamos a estar igual o peor. La construcción del partido requiere un espacio colegiado que apueste a nuevas caras y reconozca los errores cometidos”, sostuvo, insistiendo en la necesidad de una política más democrática y transparente.
Martínez describió la necesidad de reorganizar la estructura partidaria desde la base y fortalecer las alianzas con distintos sectores sociales y gremiales. “Estamos inaugurando más de 80 unidades básicas barriales y buscamos que la militancia sea genuina.
El peronismo necesita una organización real, formación política y canales de participación efectivos, con alianzas sólidas con los sectores sociales y gremiales. Hoy no tenemos relación con ningún sector y eso nos debilita frente a otras fuerzas”, enfatizó, subrayando que la reconstrucción debe ser meticulosa y estratégica.
En su balance, Martínez recordó que la falta de institucionalidad y la dispersión interna del PJ chaqueño han generado conflictos y pérdidas históricas. “Se perdieron alianzas con sectores clave como el forestal, el agropecuario y el maderero.
Muchos dirigentes fueron expulsados o se fueron del partido, y hoy vemos que la buena fe de muchos militantes es aprovechada por operadores políticos que no permiten internas reales. Sin un método claro y participación auténtica, el peronismo de Chaco seguirá detonado”, concluyó.
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