La esposa de un magnate ruso encarcelado en Moscú por planear una serie de asesinatos fue hallada muerta en su casa de una de las calles más caras de Londres, desatando especulaciones sobre su entorno.

Irina Izmestieva, de 52 años, se mudó a Reino Unido en 2007 luego de que su entonces marido, el ex parlamentario Igor Izmestiev, sea detenido y luego condenado a cadena perpetua, declarado culpable de liderar una banda criminal y planear varios asesinatos.

La mujer, directora y productora de cine, madre de dos hijas, había estado enferma en los últimos días, pero su estado de salud era en general bueno. Por ello, no tardaron en difundirse los rumores sobre algún envenenamiento, aunque por ahora no hay evidencias al respecto.

Oxana Mason, quien trabajó como asistente personal de Izmestieva durante 12 años, fue quien descubrió el cuerpo sin vida en su casa de Kensington, adonde llegó tras ver que la mujer no respondía las llamadas. Entró con una llave de repuesto y llamó a la policía tras confirmar sus peores temores.

“Era una mujer absolutamente hermosa y saludable”, dijo a The Telegraph.

Mason calificó los rumores de un ataque como “una tontería” y dijo que el entorno de su ex marido no tenía “nada que ver con la muerte de Irina”, a la que calificó como “una tragedia”.

“Hablé con ella el 10 de noviembre y dijo que tenía un poco de adormecimiento de los dedos y un poco de dolor en el corazón. Debe ser un ACV, y eso es lo que comentaron a primera vista.

Cuando la encontraron me dijeron que era una muerte natural y que o bien era un derrame cerebral o un coágulo de sangre. Pero una investigación lo demostrará”, relató al Telegraph.

No obstante, Yevgeny Chichvarkin, un empresario ruso que vive en Londres y que tuvo una relación cercana con Izmestieva publicó en Facebook que tenía sospechas de lo ocurrido.

“En los últimos años, Irina Izmestieva se ha visto envuelta en una disputa inmobiliaria de la que no tengo derecho a dar detalles. Y ahora la han encontrado muerta tras un nuevo avance en esa disputa.

Espero que los servicios de inteligencia británicos lleven a cabo una investigación adecuada para que algún día podamos saber qué ocurrió. Puedo decir por mí mismo que era una persona muy sana”, escribió.

También, su ex asistente contó que aunque no estaba vacunada contra el COVID, no hay señales que la lleven a pensar que estaba enferma. Además, descartó que se trate de un suicidio. “Amaba su vida aquí en Londres” y no tenía “ninguna razón” para hacerlo, aseguró Mason. “Tenía una empresa de cine, es una mujer absolutamente hermosa y sana que ha criado a dos hermosas hijas”, añadió.

A su vez, Miranda Mirianashvili, amiga de Izmestieva, dijo en Instagram que la mujer había desarrollado recientemente una tos y estaba tomando antibióticos. “La encontraron durmiendo en el sofá de su casa de Londres. Ya estaba muerta”, detalló.

Fuente: Infobae

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