El papa Francisco y el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, se reunieron por primera vez en el Vaticano y acordaron una serie de temas que, por pedido del jefe de la iglesia católica, serán tratados en la próxima reunión del G20, en Roma, Italia. La crisis climática y la asistencia a los migrantes serán algunos de ellos.

La audiencia entre ambos fue a solas, duró 75 minutos y tuvo lugar en el despacho privado de Jorge Bergoglio. Al finalizar, el Vaticano calificó a la charla de “cordial”. Una cordialidad que implica una vuelta de página de lo que fue la relación entre el Papa y la administración de Donald Trump.

“Se ha hablado del compromiso común con la protección y el cuidado del planeta, de la situación sanitaria y la lucha contra la pandemia del Covid-19, así como del tema de los refugiados y la asistencia a los migrantes.

También se hizo referencia a la protección de los derechos humanos, incluido el derecho a la libertad de religión y de conciencia”, dice la declaración oficial.

En este sentido, el mandatario norteamericano "agradeció al Vaticano por hablar en nombre de los detenidos injustamente, incluso en Venezuela y Cuba, así como se comprometieron a seguir usando sus voces para defender las libertades personales y religiosas en todo el mundo".

Pero la clave estuvo en el acuerdo para la inclusión de temas de debate en la cumbre del G20 de los próximos días.

Al respecto, el comunicado indicó que “las conversaciones permitieron intercambiar opiniones sobre algunas cuestiones relativas a la actualidad internacional, también en el contexto de la próxima cumbre del G20 en Roma, y sobre el fomento de la paz mundial mediante la negociación política”.

Qué dijo la Casa Blanca del encuentro entre Francisco y Biden

Por su parte, luego de la reunión en Roma la Casa Blanca emitió un texto que resumió su mirada del encuentro y en términos también generales. Biden "agradeció a Su Santidad su apoyo a los pobres y a los que sufren a causa del hambre, la guerra y la persecución en todo el mundo".

También "elogió el liderazgo del Papa Francisco en su lucha contra la crisis climática, así como su compromiso de garantizar el fin de la pandemia para todos, mediante vacunas compartidas y una recuperación económica mundial ecuánime".

No es la primera vez que Biden y Bergoglio se ven pero sí la primera en que se reúnen en calidad de mandatarios. Cuando fue vicepresidente de Obama, Biden fue uno de los promotores de los lazos que hubo entre la Casa Blanca y el Papa, y que quedó sellada en la histórica visita Francisco a Washington, en 2015.

Posteriormente, el presidente norteamericano se reunió con el secretario de Estado Vaticano, Pietro Parolin, y el de Relaciones con los Estados, Paul Richard Gallagher.

A ellos le agradeció "el liderazgo activo del Vaticano en la lucha contra la crisis climática, tanto a través de la promoción como alentando la neutralidad climática de cientos de organizaciones cristianas en todo el mundo".

Qué le dijo Biden al Papa

Durante la audiencia, Biden lsello de EE.UU. en una cara y en la otra el de Delaware, el estado del que había sido goe dijo al papa: "Eres el mayor luchador por la paz que he conocido", como se escucha en el vídeo de la reunión.

Luego se vivió un momento de conmoción cuando le entregó al Papa una moneda con el bernador Beau Biden, el hijo mayor del presidente fallecido de cáncer a los 49 años.

"Mi hijo habría querido que tuvieras esta moneda", dijo Biden y añadió en broma: "La tradición dice que si no la tienes en nuestra próxima reunión, tendrás que pagar las bebidas".

Durante el tradicional intercambio de regalos, el papa Francisco entregó a Biden una cerámica que representa a un peregrino, sus escritos y su mensaje para la Jornada de la Paz.

Por su parte, el mandatario estadounidense regaló al papa una casulla bordada a mano de 1930, de la Compañía de Jesús, y que pertenece a la colección de la Iglesia de la Santa Trinidad de Washington, donde Biden va a misa los domingos.

Fuente: Página12

Que te pareció esta nota?
Like
Love
Haha
Wow
Sad
Angry