La Policía francesa desalojó este martes a más de 2.400 migrantes que vivían en cientos de carpas en Saint-Denis, un popular suburbio al norte de París, y los trasladaron a gimnasios y centros de recepción de la región parisina, informaron medios franceses.

Este nuevo campamento improvisado, ubicado cerca del imponente estadio Stade de France instalado bajo una autopista, surgió en agosto último y desde entonces seguía creciendo cada día.

“Estos campamentos no son aceptables”, dijo a la prensa el jefe de la policía de París, Didier Lallement.

“Este operativo tiene por objeto garantizar un refugio a las personas en situación regular y las que están en situación irregular no deben permanecer en el territorio”, añadió Lallement, citado por el diario Le Figaro.

Antes de ser reubicados, todos los migrantes serán sometidos a test de coronavirus. Los que den positivos serán aislados y los que den negativo serán llevados inmediatamente a refugios, informó, por su parte, el diario Le Parisien.

El campamento, declarado insalubre por las autoridades locales, estaba conformado mayoritariamente por hombres solos, principalmente afganos, sudaneses, etíopes y somalíes.

Muchos pasaron antes por otros campamentos instalados en la periferia de París, sucesivamente desmantelados, pero que se vuelven a levantar un poco más lejos, en los suburbios norte de la capital francesa.

Fuente: Telam