«Puedo cambiar de opinión, podemos clasificarnos a los Juegos Olímpicos y lo puedo llegar a hablar, pero ahora mismo estoy comprometido con el básquet hasta el Mundial».

Luis Scola le dijo días antes de comenzar la aventura en los Juegos Panamericanos de Lima, al que Argentina llegó con un súper equipo y se llevó la medalla de oro tras ganarle a Puerto Rico 84-66.

Las afueras del Coliseo Eduardo Dibós anticipaban el clima de final: muchas eran las personas que preguntaban por entradas dispuestas a pagarlas en la reventa hasta 300 soles, casi 100 dólares.

Los fanáticos del básquet, sin importar nacionalidad, no se querían perder la última función del mejor equipo que se presentó en Lima, con individualidades de nivel mundial y, de yapa, un integrante de la Generación Dorada -Scola- que está encestando sus últimas pelotas con la Selección.

Tampoco los deportistas. Los Leones Juan Manuel Vivaldi, Pedro Ibarra, Lucas Vila, Matías Rey y Nacho Ortiz -campeones olímpicos en Río 2016-, por caso, ocuparon asientos reservados a la familia olímpica, en uno de los laterales del estadio.

El partido comenzó con una Argentina lanzada ante un rival errático, que se encontró abajo con un parcial 12-0. Gabriel Deck apareció por momentos como alero, con Scola delante y Marcos Delía detrás en un aporte clave para el juego defensivo.

Aunque en el primer cuarto la diferencia fue de apenas nueve puntos (27-18), el equipo de Sergio Hernández supo cómo frenar el ataque peligroso de Puerto Rico, que solo tuvo el 31% de acierto en el primer tiempo. Así, la primera etapa se fue con una distancia de diez: 40-30.

En el tercer cuarto, Puerto Rico levantó el nivel y por primera vez logró un parcial igualado (20-20). Pero Facundo Campazzo fue el que se llevó los aplausos, haciendo jugar al equipo y demostrando que él puede apoyarse para seguir en el camino que marcó la Generación Dorada.

En el último cuarto la Selección salió consciente de que decisiones riesgosas podían dejarlo sin medalla de oro. Scola fue el faro en el que se iluminó el equipo -hizo 28 puntos-, apoyado por las 12 asistencias de Campazzo.

Después de 24 años, y en el debut de Scola en este torneo, Argentina volvió a ganar la medalla dorada de los Juegos Panamericanos, justo en la antesala del Mundial de China, que se jugará del 31 de agosto al 15 de septiembre.

Por eso también la descarga mesurada del final. Porque si bien se quería devolverle al básquet el lugar que había ocupado por última vez en Mar del Plata 1995, los Panamericanos representaron un torneo preparación para la cita en Asia.

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