Ha llegado el momento de ‘Loki’, una serie que recupera al Dios del engaño interpretado por Tom Hiddleston después de lo sucedido al personaje en ‘Vengadores: Endgame’.

Una cosa que me llamó la atención de las dos anteriores series del MCU para Disney+ es que las dos series muy localizadas en cómo sus protagonistas daban ese paso adelante para terminar de convertirse en quienes estaban llamados a ser. A su manera podría decirse que se trataban de pequeñas pausas dentro del Universo Cinematográfico Marvel antes de centrarse en una historia con implicaciones mucho mayores.

En el caso de ‘Loki’ perfectamente podría acabar todo encaminado de una forma similar, pero apenas son necesarios dos episodios para que quede claro que aquí realmente se introduce algo que podría alcanzar unas ramificaciones enormes para el MCU. El propio Kevin Feige ya ha adelantado que tendrá un impacto mayor que las anteriores, una frase que seguramente tenga parte de verdad y parte de maniobra de marketing.

Si nos fijamos únicamente en la premisa, resulta difícil no acordarse de ‘Timecop, policía en el tiempo’, una de las películas más recordadas de Jean-Claude Van Damme. Y es que la base de la serie es la existencia de una especie de funcionarios encargados de que no haya alteraciones indebidas en el flujo temporal que creen nuevas líneas temporales.

El primer episodio de la serie se centra en explicar las implicaciones que eso tiene, buscando conectar la necesidad de que el propio protagonista asuma su nueva situación con el hecho de que todo quede suficientemente claro al espectador antes de ponerse manos a la obra. Eso lleva a que la conexión de ‘Loki’ con otras películas del universo Marvel sea muy estrecha, con constantes referencias a lo sucedido al personaje interpretado con brillantez por Tom Hiddleston.

Eso podría haber llevado a una sobrecarga expositiva que provoque que el espectador nunca se meta de lleno en lo que está sucediendo, pero ahí Michael Waldron, creador de la serie, sabe muy bien cómo utilizar las fortalezas de la serie a su favor -no por casualidad Marvel volvió a confiar en él para ser uno de los autores del guion de ‘Doctor Strange in the Multiverse of Madness’-.

Por un lado, siempre fue una delicia ver a Hiddleston como Loki, con esa actitud a caballo entre lo caprichoso y lo arrogante, algo que el actor vuelve a bordar aquí pese a estar en una situación más sumisa por las propias circunstancias que propone la serie. No por ello deja de ser menos mordaz, pero las diferentes situaciones que vive permiten que también otros personajes se apunten a potenciar ese lado más cómico sin subrayarlo en exceso.

Habrá quien crea que eso quita entidad a la serie, del mismo que los que hay que no soportan esa tendencia a lo ligero de Marvel, pero personalmente creo que aquí funciona de maravilla. Además, no deja de ser una forma curiosa de empezar a introducir algunas ideas sobre el concepto de multiverso que ya sabemos que va a jugar un papel fundamental en la Fase 4 de Marvel.

También ayuda tener un reparto muy bien elegido, hasta el punto de que solamente se han necesitado dos episodios de ‘Loki’ para que el dúo formado por Hiddleston y Owen Wilson me provocase más sonrisas que Anthony Mackie y Sebastian Stan en todo ‘Falcon y el Soldado de Invierno’. Y eso que la química entre ellos la considero fuera de toda duda, pero también que esa serie no supo exprimirla a fondo.

Dicho de otra forma, ‘Loki’ recuerda mucho al mejor Marvel. Eso será una buena noticia para algunos, mientras que otros seguramente preferirían que el estudio probase realmente cosas diferentes con el formato serie. En mi caso creo que se está haciendo un uso impecable del mismo, sabiendo dar entidad individual a cada uno de los episodios y haciendo un gran uso del recurso de los cliffhangers para crear la necesidad de seguir viendo más lo antes posible.

Además, por ahora realmente hay una sentido de la progresión, con el primer episodio funcionando más a modo de introducción y a su manera haciendo en un único capítulo todo ese pequeño arco para que el protagonista acepte su situación para luego hacerlo saltar todo por los aires. Y al final del segundo otro tanto.

Eso sí, ‘Loki’ no tiene realmente nada de revolucionario. Sí que juega con ideas potentes, pero siempre sometiéndolas a su decisión de apostar por un estilo reconocible, con el humor haciendo acto de presencia de forma constante, pero sin por ello restar nunca a su naturaleza de gran espectáculo.

Lo que le permite el formato de temporadas de seis episodios es un poco más de reposo para realmente dejar respirar a Loki, quizá el personaje más interesante de todo el MCU hasta la fecha. Y lo mejor de todo es que sigue siendo una incógnita saber cómo va a actuar exactamente en cada situación, ya que sigue siendo un genio manipulador, pero al mismo tiempo se juega con esa idea de una posible redención que ya vimos en las películas posteriores a ‘Los Vengadores’. Y es que no se nos olvide que este Loki es el de inmediatamente después al histórico crossover dirigido por Joss Whedon.

Habrá que ver cómo evoluciona, pero es un gran entretenimiento que sabe sacarte una sonrisa, mantener tu atención en todo momento y usar su lujoso presupuesto según lo que necesita la historia.

Fuente: Espinof

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