Mientras el cuerpo técnico y los jugadores de Boca Juniors se centran en los objetivos deportivos de este semestre (las clasificaciones a los cuartos de final de la Copa de la Liga y los octavos de la Libertadores), en el Consejo de Fútbol se mueven para delinear el armado del plantel más allá de junio y proyectando el 2023.

Según pudo averiguar Infobae, existen varias negociaciones abiertas por futbolistas que tienen vínculos próximos a vencerse. Si bien no trascendieron los nombres, es válido repasar cuál es la situación contractual de cada uno de ellos.

EDUARDO SALVIO:

Después del incidente familiar con su ex pareja, el Toto se desquitó en cancha con un doblete a Central Córdoba en Santiago del Estero con el que mostró que sigue vigente pese a una evidente merma en su nivel. En el afán de mostrar sus intenciones de renovar el contrato que lo une al club hasta junio de este año, tomó la responsabilidad de calzarse la camiseta número 10.

Desde fines del año pasado, miembros del Consejo de Fútbol afirmaron que le harían una propuesta, aunque desde el entorno del futbolista le marcaron a este medio que todavía no hubo llamados.

“Me dijo que quiere seguir con nosotros y le dije que espere al cierre del libro de pases. Ojalá el esfuerzo que podamos hacer lo ponga contento y se quede mucho tiempo más”, fueron las palabras de Juan Román Riquelme. Hoy por hoy es uno de los salarios más importantes del plantel y, a dos meses de que expire su vínculo, parece difícil que exista acuerdo entre las partes.

MARCOS ROJO:

El defensor que se desvinculó del Manchester United firmó su contrato con Boca a principios de 2021 con una extensión de dos años y una opción para renovar por uno más.

Es decir que aunque su vínculo expira en diciembre, se prorrogará hasta 2023. El platense de 32 años se convirtió en uno de los referentes del plantel xeneize y, pese a que bajó su nivel en los últimos partidos, es considerado por Sebastián Battaglia como uno de los titulares indiscutidos.

A la brevedad volverá a competir en Copa Libertadores: fue suspendido por cinco fechas tras los disturbios contra Atlético Mineiro en Brasil por la edición pasada y estará presente en el último duelo por la fase de grupos ante Deportivo Cali en la Bombonera.

CARLOS IZQUIERDOZ:

A mediados de 2020, Cali renovó su vínculo con la institución hasta fines de 2022. El defensor que cumplirá 34 años en noviembre próximo es el capitán de Boca, cuenta con ponderación por parte de sus compañeros y también de los miembros del Consejo de Fútbol. “Es un ejemplo para los más chicos.

Estamos muy agradecidos con él por todo lo que deja en cada partido. Vos ganás, perdés o empatás y no le podés decir nada porque deja todo. De lunes a sábados es un profesional increíble. Estamos muy felices de tenerlo en nuestro equipo”, fue lo que declaró hace algún tiempo Juan Román Riquelme sobre el oriundo de Bariloche. La intención es extender su contrato.

JAVIER GARCÍA:

Ante la baja de Agustín Rossi por lesión, reapareció en el arco de Boca y cumplió con creces: fue figura en los partidos ante Godoy Cruz y Central Córdoba de Santiago del Estero. Además, a los 35 años disputó su primer partido por Copa Libertadores con la camiseta azul y oro (derrota contra Corinthians en San Pablo).

El experimentado guardameta que respaldó a Battaglia en más de una entrevista post partido ante el Tomba dejó claro que está a la altura de las circunstancias y desestimó las versiones de que había sido contratado por su estrecha relación con Riquelme. Su contrato vence a fin de año, pero será renovado.

CARLOS ZAMBRANO:

Rescindió su vínculo con el Dinamo Kiev de Ucrania a principios de 2020 y Boca le compró el pase en el inicio del ciclo de Miguel Ángel Russo. Mostró regulares niveles y cumple con uno de los requisitos fundamentales para el Consejo de Fútbol: ser hombre de selección.

Sin embargo, algunos hechos de indisciplina en los que se vio involucrado, como el recordado caso de intoxicación que se hizo público, le restó algo de crédito. Su contrato expira a fines de 2022, momento en el que pretende disputar el Mundial de Qatar con Perú (disputará un repechaje en junio frente al ganador de Emiratos Árabes Unidos y Australia). Es otro de los casos que estudia la directiva boquense.

DIEGO GONZÁLEZ:

Otro de los hombres que se transformó en referente del grupo. El Pulpo tuvo interesantes niveles, pero una serie de lesiones le jugaron una mala pasada para su continuidad. Volvió a tener rodaje en los últimos encuentros por el ámbito doméstico, ya que recién acaba de purgar su última fecha de sanción en la Libertadores (fueron tres en total por los disturbios en Belo Horizonte).

Con 34 años, goza de buena consideración -a nivel futbolístico y personal- pero hay quienes consideran que en su puesto puede tapar a chicos que emergen de la cantera. El Consejo deberá tomar una determinación con su contrato de aquí a fin de año.

CRISTIAN PAVÓN:

Sin minutos en lo que va del año. El cordobés de 26 años no arribó a un acuerdo por su extensión de contrato con el Consejo y las posibilidades de salida a principios de 2022 no prosperaron (Riquelme blanqueó que su transferencia a Los Angeles Galaxy se cayó por la denuncia que tiene en su contra).

Atlético Mineiro le hizo un precontrato y todo hace indicar que se mudará a Brasil a partir del 1° de julio. Se entrena con el resto del plantel por una obligación contractual, pero no es tenido en cuenta por Battaglia.

No fue inscripto en la lista de buena fe para la Libertadores, por lo que tendrá que cumplir las seis fechas de sanción que acarrea con su nuevo club. Es un caso cerrado, salvo que exista un imponderable.

Fuente: Infobae