A un mes del inicio de la cuarentena, el impacto sobre el mercado de trabajo ya se hizo evidente. Según un estudio del CEPA, en los últimos 30 días se duplicaron los despidos y suspensiones y se registraron casi 300 mil casos de recortes salariales.

Dentro de este panorama, las rupturas contractuales fueron las que pudieron mantenerse más controladas con 5.386 casos producto del decreto 329 que prohibió dicho accionar. A pesar de ello, se destacaron puntuales ejemplos como los de Techint, el frigorífico Penta y la autopartista Mirgor de Nicky Caputo, entre otros.

En tanto, el informe reporta 7.223 suspensiones y subraya los casos de Dabra, Garbarino, Compu Mundo y General Motors. Así, el 58% de los despidos y suspensiones se dio en el rubro servicios en el que tuvo un gran protagonismo la recreación y el turismo, el 19% en la construcción, el 14% en la industria, el 5% en el sector primario y el 4% en el comercio.

Un escenario muy distinto se ve en el ámbito de lo que el CEPA denomina “riesgo salarial”, es decir, aquellas situaciones de reducción de ingresos (ya sea por decisión unilateral del empleador o por acuerdos con los sindicatos), atrasos de pago y combinación de suspensiones con reducción de ingresos.

En este sentido, el estudio muestra una suba exponencial de 9.830 trabajadores afectados por estos motivos en marzo a 287.233 en abril, cuya mayoría se dio por un acuerdo consensuado entre la patronal y el gremio.

Aquí fue la industria la que encabezó la estadística con el 79% de los recortes debido al gran peso de los acuerdos de la UOM y los Petroleros, seguida por el comercio (11%), los servicios (5%) y el sector primario (4%) con la mayoría de las afecciones concentradas en la minería.

“En el sector comercio, no se percibe un incremento sensible de despidos, y prevalecen los casos de reducciones salariales, particularmente en las cadenas de comidas rápidas y un número importante de restaurantes”, detalla el CEPA.

Lo más preocupante es que dicho centro de estudios advierte que los datos representan “la punta del iceberg”, ya que “este recorte cubre mayormente las situaciones experimentadas en empresas registradas”.

“Se trata de aquellos casos que han cobrado estado público, por lo que es posible omitir situaciones que ocurren en el mundo informal y en aquellos casos donde la ausencia sindical o ausencia de cobertura periodística ha impedido dar a conocer las rupturas contractuales o pérdidas salariales”.

Fuente: La Política Online

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