El Buenos Aires Lawn Tennis Club parecía una cancha de fútbol. Si bien los protocolos establecidos no permitían el ingreso de más de 300 espectadores diarios, el número no significó un problema para que el ambiente se transformara en puros cánticos. Y, en medio de ese contexto folclórico, Diego Schwartzman (9°) superó a Francisco Cerúndolo (137°) por 6-1 y 6-2 en la final del Argentina Open.

“Impresionante el clima, terminé llorando el año pasado y ahora también un poco, ja. Es duro cuando perdés en casa, la semana pasada parecía la peor persona del país. Hoy jugué muy bien, el ambiente era muy lindo”, comentó el Peque tras la consagración y luego admitió que “es el título más lindo” de su carrera porque “disfruto mucho jugar acá”.

Cuarto título en la carrera de Schwartzman (Estambul 2017, Río de Janeiro 2018 y Los Cabos 2019) que suma 100 puntos más para el ranking (reemplaza a la final de 2019 cuando había caído con Cecchinato) y se afirma en la novena posición.

Un campeón con todas las letras, que terminó con una maldición que databa de 2008. Ahora sí el Argentina Open puede congraciarse de volver a contar con un ganador nacional.

Fuente: Olé