Una nueva ola de manifestaciones se registraron este fin de semana en Europa y otras regiones del mundo, en rechazo a las restricciones sanitarias impuestas por distintos países para enfrentar los rebrotes de coronavirus.

En Países Bajos, al menos 30 personas fueron detenidas tras una segunda noche de protestas violentas. Según la versión policial, los manifestantes fueron arrestados "por proferir insultos, entre otras cosas".

En La Haya, dice el parte oficial, un grupo de manifestantes lanzaron piedras y otros objetos en un barrio popular y también hubo un incendio de bicicletas que fue apagado por la policía con un cañón de agua. Hubo cinco cinco policías heridos en La Haya y las autoridades definieron a las protestas como una "orgía de violencia" .

La ciudad portuaria de Róterdam, en tanto, registró episodios de violencia en las manifestaciones que se llevaron adelante el viernes por la noche, en las que dos personas resultaron heridas y 51 detenidas.

El sábado también hubo marchas en Ámsterdam y en Breda (sur) y "actos violentos" en Urk, una pequeña ciudad protestante ubicada en el centro del país, así como en varias localidades de la provincia de Limburgo (sur).

Países Bajos volvió a aplicar la semana pasada un confinamiento para enfrentar el incremento de casos de covid-19, con una serie de restricciones sanitarias que afectan especialmente al sector de bares y restaurantes, que deben cerrar a las 20.

Austria

Este sábado, luego de que el gobierno anunciara que confinará de nuevo a la población a partir del lunes y que la vacunación anticovid se tornará obligatoria en febrero, unas 35.000 personas salieron a protestar a la calle, convocadas por el partido de extrema derecha FPÖ.

Su líder Herbert Kickl, sin embargo, no acudió por dar positivo de coronavirus.

Con pancartas denunciando "la corona-dictadura" y eslóganes como "no a la división de la sociedad", la multitud se reunió en el corazón de la capital austriaca, cerca de la cancillería. La protesta se desarrolló en medio de una fuerte vigilancia policial.

Otras protestas
En Australia, unas 10.000 personas se manifestaron el sábado en Sídney en rechazo a la inmunización contra el covid-19. En este país, donde el 85% de la población mayor de 16 años está inoculada con dos dosis, la vacunación obligatoria solo se exige en algunos estados y territorios para determinados grupos profesionales.

En Melbourne también protestaron miles de manifestantes, mientas que cerca de 2.000 personas acudieron a una contramanifestación, una de las primeras de este tipo desde que comenzó la pandemia.

En Guadalupe, isla de las Antillas francesas, una movilización de opositores al pase sanitario y a la vacunación obligatoria del personal de atención médica, que estuvo apoyada por un colectivo de sindicatos y organizaciones de la sociedad civil, terminó en episodios violentos y saqueos.

Pese al toque de queda impuesto por las autoridades, las farmacias y las tiendas de telefonía celular fueron blanco de los agitadores. "La noche estuvo muy alborotada", señaló a la AFP una fuente policial, revelando que "un vehículo policial fue tiroteado con balas reales" en la ciudad de Gosier y contra "la gendarmería móvil" en Pointe-à-Pitre.

De acuerdo a la fiscalía de Pointe-à-Pitre, el sábado de noche fueron arrestadas 16 personas. Luego de un interrogatorio, cinco de ellas quedaron detenidas, una por "violencia intencional con un arma contra una persona representante de la autoridad pública". Asimismo, miles de manifestantes marcharon el sábado en la capital croata, Zagreb.

Toque de queda en Alemania
El sureño estado alemán de Baden-Wurtemberg anunció este domingo toques de queda para personas no vacunadas contra el coronavirus en tres de sus distritos, Schwarzwald-Baas, Ostalbkreis y Biberach, mientras el país enfrenta su peor ola de contagios desde el inicio de la pandemia.

Los residentes de esos distritos que no se hayan vacunado no podrán salir de sus casas entre las 21 y las 5 salvo que cuenten con autorización por motivos laborales o de emergencia médica, dijeron autoridades.

Según explicó el responsable del Ministerio de Asuntos Sociales del estado, Uwe Lahl, el valor que determina la imposición de los toques de queda es una incidencia semanal de "600 casos por cada 100.000 habitantes".

En los tres distritos donde se aplicarán las restricciones se superó esa barrera: la incidencia de nuevos contagios de covid-19 en siete días fue este sábado de 606 en Schwarzwald-Baar, 702,2 en Ostalbkreis y 631,9 en Biberach, precisaron las autoridades.

Además de los toques de queda, las autoridades anunciaron que en esos tres distritos el acceso a restaurantes, hoteles y tiendas minoristas solo estará permitido para personas vacunadas o que hayan pasado la infección.

Alemania enfrenta un fuerte rebrote de casos y un estancamiento en su campaña de vacunación, con el 67% de la población inmunizada. La semana pasada, el país superó por primera vez los 60.000 contagios en un día, con más de 65.000, días después de haber sobrepasado, también por primera vez, los 50.000 en una sola jornada.

En muchos hospitales ya empiezan a escasear las camas para pacientes con coronavirus y otras enfermedades, y la jefa de Gobierno saliente, la canciller Angela Merkel, ha advertido que la situación es "dramática". Ante esta situación, los presidentes de los estados federados de Alemania acordaron el jueves con el Gobierno central introducir restricciones para los no vacunados.

Que te pareció esta nota?
Like
Love
Haha
Wow
Sad
Angry