
El empresario gastronómico chaqueño y vicepresidente del Movimiento Nacional Pyme (Monapy), Maximiliano Pisetta Báez, expresó fuertes críticas al proyecto de reforma laboral que podría obtener media sanción en el Senado la próxima semana y sostuvo que la iniciativa no aborda el principal problema del mercado de trabajo argentino: la falta de empleo registrado. “No vemos absolutamente nada en esta reforma que genere empleo”, afirmó. .
En La Mañana de Natagalá, Pisetta Báez reconoció que la iniciativa introduce cambios en materia de litigiosidad laboral y consideró que ese punto representa un alivio para las pequeñas y medianas empresas.
“Un juicio laboral que al empleado le correspondían 10 millones de pesos terminaba en 100 o 150 millones por multas y honorarios”, señaló y agregó que esa situación “hacía temblar a cualquier pyme al momento de contratar”. Sin embargo, remarcó que ese avance solo actúa sobre relaciones laborales ya existentes y no incentiva nuevas incorporaciones.
Desde una mirada macroeconómica, el dirigente pyme cuestionó el modelo económico vigente y aseguró que está orientado casi exclusivamente al sector financiero. En ese sentido, advirtió que las pymes argentinas están fuera de competencia por el alto costo del financiamiento.
“Mientras nuestros vecinos se financian al 5 o 6% anual, acá no conseguís créditos por menos del 47 o 50%”, sostuvo y añadió que se trata de una decisión política que desalienta la producción. También puso en duda los indicadores oficiales de pobreza y consumo. “Con caída del empleo, empresas que cierran y salarios por debajo de la canasta básica, decir que la pobreza baja es tomarnos de boludos”, lanzó.
Pisetta Báez vinculó este escenario con el impacto directo en el consumo y en la actividad cotidiana de las pymes, especialmente en sectores como el gastronómico y comercial.
Afirmó que la pérdida de poder adquisitivo afecta incluso herramientas de alivio como tarjetas o programas vinculados a la vuelta a clases, que no logran compensar la caída general de ingresos.
“Si no hay empresas nuevas y no hay empleo, no hay consumo posible”, concluyó y reiteró que “la única salida para la Argentina es producción y trabajo, y eso lo generan en un 70% las pymes”.
