
La Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó el 4 de septiembre una resolución que recomienda promover mapas mundiales que representen con mayor fidelidad el tamaño relativo de los continentes. La iniciativa, impulsada por Togo y la Unión Africana, propone avanzar hacia proyecciones de áreas equivalentes, como Equal Earth, frente a la tradicional Mercator, que distorsiona las dimensiones de los territorios a medida que se alejan del Ecuador. La resolución fue aprobada por 164 votos contra uno, el de Estados Unidos, con seis abstenciones, y no es vinculante.
Sobre el impacto de esta modificación, el geógrafo y magíster en Sistemas de Información Geográfica Alejandro Parras, docente de la Facultad de Humanidades de la UNNE, explicó en 7AM que el debate tiene una dimensión histórica vinculada con la manera en que se representó el mundo durante siglos. “Desde los países del Sur Global hay un reclamo histórico porque el tamaño por el cual se representa cartográficamente los mapas que nosotros aprendimos en las escuelas no es el que los representa”, señaló.
Según explicó, la proyección Mercator fue desarrollada en el siglo XVI para facilitar la navegación marítima y priorizó la precisión de los rumbos, generando distorsiones en el tamaño de los continentes.
Parras sostuvo que la nueva representación busca corregir especialmente esa diferencia visual y explicó que toda proyección cartográfica implica algún tipo de deformación. “Existen numerosas formas de transformar la superficie real del planeta en un papel, en un plano”, indicó.
En ese sentido, consideró que la proyección recomendada por la ONU permite una representación más ajustada de las superficies continentales y mencionó como ejemplo la diferencia entre la apariencia de Groenlandia y África en el mapa tradicional. “Se logra una equidad visual”, afirmó, aunque aclaró que otras proyecciones pueden preservar mejor la forma, las distancias o las direcciones.
En cuanto a la Argentina, el especialista aclaró que la recomendación internacional no implica modificar de manera inmediata la cartografía oficial del país. “En el caso de Argentina, por el momento no hay dificultad alguna”, explicó, y señaló que el Instituto Geográfico Nacional utiliza una proyección propia, Gauss-Krüger, adecuada a las características del territorio.
Parras también remarcó que la resolución de la ONU es una recomendación y que su eventual incorporación a mapas escolares, atlas y materiales digitales dependerá de decisiones institucionales y políticas. “Por el momento es una recomendación”, sostuvo.
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