
El supermercadista Miguel Simons describió un escenario de fuerte retracción del consumo y sostuvo que la caída de la actividad económica se refleja en los hábitos de compra de las familias.
Según explicó, en 7AM, los clientes recorren las góndolas y terminan llevando únicamente productos básicos, mientras crece la búsqueda de segundas y terceras marcas y de ofertas por vencimiento próximo.
“No hay circulante, no hay trabajo genuino, la mitad de la población trabajando en negro, no hay aportes sociales. Entonces, bueno, no se puede esperar menos que una caída de consumo en general”, señaló.
Simons indicó que entre los productos más afectados se encuentran aquellos que no son considerados de primera necesidad y señaló que incluso se redujo la presencia de algunas variedades en los comercios de proximidad.
Como ejemplo, mencionó el mercado del atún, donde, según describió, aumentó la participación de las presentaciones desmenuzadas frente al atún entero, debido a la diferencia de precios. “Cualquier góndola que uno mire, lo que se mueve es el producto más barato. Si es primera, segunda o tercera marca, ya no importa. Compra precio directamente”, afirmó.
El referente supermercadista también se refirió a la pérdida de poder adquisitivo y al impacto que tienen sobre el consumo otros gastos cotidianos, como medicamentos, transporte y atención médica. En ese contexto, sostuvo que las familias dejaron de realizar las compras grandes para todo el mes y optan por adquirir lo necesario para uno o dos días.
También señaló que las promociones y descuentos se sostienen, en muchos casos, a costa de la rentabilidad de los comercios. “La realidad de las grandes cadenas, las grandes corporaciones es muy diferente. A veces están trabajando a pérdida, hay sucursales que le dan pérdida y la siguen manteniendo”, explicó.
Respecto de las perspectivas económicas, Simons planteó que la falta de previsibilidad y los cambios de orientación entre distintos gobiernos afectan las decisiones de inversión y la actividad productiva.
Consideró que para modificar el escenario se requiere estabilidad y continuidad de las políticas económicas durante varios años. “Puede ser que si durante 15, 20 años hay un poco de estabilidad económica y que sea previsible, un país previsible, entonces puede ser que salgamos de esta situación”, sostuvo.
Escuchá la nota completa
