
Flávio Bolsonaro, senador por el Partido Liberal (PL), habría arribado este martes junto con su familia a EEUU, tras huir de Brasil después de la derrota electoral del domingo pasado, según informaron medios brasileños. Allí, se encontró con su hermano Eduardo, al tiempo que trascendió que el gobierno de Donald Trump tiene previsto otorgarle visas y darle asilo político, según la agencia Bloomberg y CCN.
Quien fuera candidato presidencial opositor al ganador y actual mandatario Lula da Silva, enfrenta causas en su contra por irregularidades financieras, posibles maniobras de lavado de dinero y relaciones económicas con empresarios y operadores bajo investigación.
Según indicó el diario brasilero Metrópoles, el senador habría viajado hacia Florida, EEUU, después de que la Justicia ordenara la entrega de sus pasaportes. Tenía tiempo hasta las 11 de este martes para hacerlo, pero nunca se presentó. Como consecuencia la Justicia brasilera canceló tanto los pasaportes ordinarios como diplomáticos, lo que tendrá dificultades para ingresar a otro país, salvo que sea aceptado como asilado político.
El propio Flávio contó en sus redes sociales que la policía local lo intimó a entregar los pasaportes y le notificó que tenía prohibido salir del país. La decisión de Moraes se basa en una declaración de su hermano Eduardo, exiliado en EEUU, que debía hacer lo mismo si perdía las elecciones. Ahí asegura que nunca pensó en salir del país y que iba a entregar los pasaportes. "Voy a defenderme de esa aberración, que es una clara tentativa para intimidarme", afirmó.
La presunta salida del país se produjo después de que el juez del Supremo Tribunal Federal (STF), Alexandre de Moraes, ordenara la incautación de sus pasaportes brasileño e italiano, en el marco de las investigaciones judiciales que involucran al dirigente del Partido Liberal. De acuerdo con las versiones difundidas por sus aliados, el senador decidió abandonar el territorio brasileño el lunes 26 de octubre, un día después de la derrota electoral. Sin embargo, las circunstancias de su desplazamiento y la ruta utilizada permanecen sin esclarecer.
La incertidumbre sobre el paradero del excandidato comenzó durante la mañana del martes 27 de octubre, cuando dejó de responder a las personas de su entorno político. Su último contacto conocido ocurrió alrededor de las 8 de la mañana, cuando envió un mensaje a Rogério Marinho, coordinador de su campaña presidencial.
En esa comunicación, Bolsonaro aseguró que estaba "tranquilizando sus pensamientos ", aunque evitó responder si había abandonado Brasil.
Según publicó el diario brasileño Folha de S.Paulo, dirigentes cercanos al senador sostuvieron que el viaje fue organizado con la colaboración de un abogado vinculado a la familia Bolsonaro.
Algunas de estas fuentes manifestaron su oposición a la presunta fuga y aseguraron que el avión que transportaba al político tenía previsto aterrizar en Estados Unidos durante las siguientes horas. Marinho, por su parte, negó inicialmente que el senador hubiera escapado del país.
