
En el Club Progreso de Resistencia se realiza una jornada de ajedrez adaptado, organizada por la Fundación Tiflo Luz y la Federación Chaqueña de Ajedrez, con la participación de la ajedrecista tucumana Gabriela Naranjo.
La actividad busca visibilizar las capacidades de las personas con discapacidad visual y promover la práctica deportiva inclusiva. “Las mayores barreras están en la mente de las personas. Todos podemos hacer de todo si tenemos las herramientas adecuadas”, expresó la presidenta de la fundación, Cinthia Vega.
Naranjo, quien perdió la vista por retinosis pigmentaria, compartió en El Resumen de Natagalá su experiencia personal y el modo en que el ajedrez se convirtió en una herramienta de superación.
“Comencé a jugar hace dos años, en un momento muy duro de mi vida. El ajedrez me salvó. Cuando te concentrás en el juego, dejás de pensar en el dolor y en la tristeza”, relató.
Explicó que las piezas y el tablero se adaptan con relieves y marcas táctiles que permiten identificar las casillas y figuras, lo que posibilita a las personas ciegas competir en igualdad de condiciones.
La ajedrecista tucumana, además, resaltó la necesidad de derribar barreras arquitectónicas y culturales que aún persisten en todo el país. “No es solo la rampa que falta o el ascensor sin braille, es el cambio de mirada lo que más cuesta.
Todavía se nos ve como personas que deben ser asistidas y no como sujetos con derechos y autonomía”, señaló. En Tucumán, Naranjo dicta cursos de formación policial sobre trato adecuado a personas con discapacidad, impulsados por el Ministerio de Seguridad de esa provincia.
Por su parte, Vega destacó la tarea que la Fundación Tiflo Luz desarrolla en materia de accesibilidad cultural, con proyectos de audiodescripción en museos y festivales, y la producción de libros en braille de autores chaqueños.
“Nosotros trabajamos para que la igualdad de oportunidades no quede en discurso. Es posible construir una sociedad inclusiva si cada uno aporta su parte”, indicó.
La dirigente recordó también los avances logrados en el deporte adaptado, como la creación de equipos de fútbol para ciegos que hoy representan al Chaco a nivel nacional e internacional. “Nos llena de orgullo ver que las ideas se transforman en realidades, y que cada vez más jóvenes con discapacidad visual encuentran espacios donde desarrollarse”, afirmó.
Ambas coincidieron en que la inclusión comienza con el respeto y el conocimiento. “La ignorancia se cura con información, pero la indiferencia es una barrera mucho más dura.
Lo importante es que se nos vea por lo que somos: personas con sueños, con proyectos, con mucho para aportar”, concluyó Vega, quien llamó a profundizar las políticas públicas de accesibilidad y capacitación en toda la región.
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