
Alejandro Dolina recibió el Doctorado Honoris Causa de la Universidad de Buenos Aires (UBA), el máximo reconocimiento que otorga la institución académica. La ceremonia estuvo marcada por la emoción, la reflexión y también el humor que caracteriza al escritor y conductor.
Ante un auditorio colmado, Dolina recibió el diploma y la medalla que formalizaron la distinción. Luego, compartió algunas palabras sobre el significado del reconocimiento y el valor de la universidad pública.
“Poder encontrar un poco de reflexión y un poco de amor, de comunión en esta alegría personal también me alegra, y es que por eso estamos aquí, en una universidad pública, porque aquí es donde se recibe pero también donde se da”, expresó.
El escritor también destacó el espacio de encuentro y reflexión que representa la universidad, en una ceremonia que reunió a colegas, amigos y admiradores de su trayectoria.
Una ceremonia con humor y amigos
El acto tuvo además un cierre particular. La jornada terminó con una entrevista pública junto a Gabriel Rolón, quien tomó el papel de “evaluador” de una supuesta tesis que Dolina debía defender para convertirse oficialmente en “Doctor”.
La escena permitió combinar el reconocimiento académico con el humor y la complicidad entre ambos, en una ceremonia que celebró la extensa trayectoria de Dolina en la literatura, la radio y la cultura argentina.
Así, el “Negro” sumó un nuevo reconocimiento a su carrera: esta vez, nada menos que el Doctorado Honoris Causa de la UBA.
