Cayó 95 a 75 en el Wukesong Sport Center de Beijing. El equipo de Hernández fue superado ante un rival que hizo un partido prácticamente perfecto.

La Selección argentina de básquet cayó en la final del Mundial de Básquet China 2019 ante España en el estadio Wukesong Arena de Pekín. Fue 95 a 75 y logró su segundo título mundial, aunque el resultado que no opaca el camino albiceleste, que contagió su entrega.

Argentina jamás pudo entrar en partido, principalmente por no haber podido descifrar la ofensiva española ni hacerse fuerte en defensa, uno de los pilares que lo llevó hasta esta cita histórica.

España sacó la diferencia de entrada (11-2) y no dejó meterse en resultado en ningún momento a la Argentina, a quien dominó en los rebotes para reducir su circuito ofensivo, donde no funcionó el conjunto ni la individualidad de sus figras Facundo Campazzo y el capitán Luis Scola.

En el Wukesong Sport Center de Pekin, los hinchas albicelestes terminaron aplaudiendo a una Selección a la que no se le vio el básquetbol brillante que había desplegado en el resto del torneo y que le permitió asegurar su principal objetivo: la clasificación a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.