
El Jurado Electoral Especial (JEE) de Perú declaró como “improcedente” el recurso de nulidad presentado por el candidato presidencial Roberto Sánchez, con el que pretendía invalidar 2.400 mesas de votación en el balotaje que disputa frente a la derechista Keiko Fujimori, quien permanece arriba por poco más de 4.000 votos.
La segunda vuelta electoral del país incaico mantiene en vilo a toda la región ya que la pelea es voto a voto y por escaso margen, pese a que con el conteo de los sufragios del exterior la hija del expresidente peruano pasó al frente y en las últimas jornadas extendió la diferencia.
Los últimos datos de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) marcan que con el 98,327% de los votos escrutados, a la falta de actas pendientes, daban este sábado a Fujimori con el 50.012 % (9.043.934 votos), contra un 49.996 % (9.039.415 votos) de Sánchez.
En un comunicado, la autoridad electoral peruana desestimó la impugnación de Sánchez, debido a que el partido no adjuntó el comprobante original de pago de la tasa electoral. “Se advierte que el solicitante no adjuntó el comprobante de pago original de la tasa electoral correspondiente, por lo que, siendo este requisito insubsanable, corresponde declarar su improcedencia”, explicaron.
Cómo llegaron Keiko Fujimori y Roberto Sánchez a la segunda vuelta
Para la dirigente conservadora se trató de su cuarto intento por llegar a la Presidencia. La campaña estuvo centrada en propuestas vinculadas a la seguridad, la estabilidad económica y la atracción de inversiones.
Sin embargo, también debió enfrentar cuestionamientos vinculados al legado de su padre, el exmandatario Alberto Fujimori, condenado por delitos de corrupción y violaciones a los derechos humanos.
Sánchez, en tanto, construyó su candidatura con fuerte respaldo en las regiones rurales y en el sur del país. El dirigente recogió parte del electorado que acompañó al expresidente Pedro Castillo y propuso revisar los vínculos entre el Estado y las grandes empresas extranjeras, especialmente en sectores estratégicos como la minería y la energía.
Los sondeos previos mostraban una competencia ajustada. Una encuesta de Ipsos Perú ubicaba a Fujimori con una intención de voto del 38%, frente al 35% de Sánchez. Sin embargo, el elevado porcentaje de indecisos dejó abierto el escenario hasta último momento y reflejó el malestar de una parte importante de la población con la clase política.
Fuente: C5N
