
El economista y docente universitario Eduardo Aguilar analizó las repercusiones del reciente colapso financiero registrado en Paraguay y su correlato con las asimetrías de los mercados cambiarios en la región. El especialista comparó las maniobras detectadas en el vecino país con los antecedentes históricos locales de desregulación y descalce financiero.
"Básicamente, financieras que en poco tiempo se transforman en bancos de préstamos, donde obviamente con la desregulación de lo que pueden cobrar y pagar en términos de crédito, pueden captar muchos fondos", explicó el analista al detallar los mecanismos que derivaron en la crisis institucional y bancaria paraguaya.
En la misma línea, Aguilar profundizó sobre el rol de los bancos centrales y los riesgos sistémicos que genera la quiebra de entidades financieras en comparación con otros sectores de la economía. "Cuando quiebra un banco, las cosas se pueden amplificar enormemente, y los estados para evitar que la crisis se vaya propagando salen a rescatar a los bancos", sostuvo en La Mañana de Natagalá. Al respecto, trazó un paralelismo con los salvatajes instrumentados históricamente en la Argentina, señalando que las pérdidas de las grandes corporaciones terminan por socializarse en el conjunto de la sociedad a través de la intervención del Estado.
Por otra parte, el especialista abordó la coyuntura macroeconómica argentina y advirtió sobre la falta de sustentabilidad del actual esquema cambiario frente a los compromisos de deuda externa de mediano plazo. En este sentido, remarcó que el tipo de cambio actual acumula un atraso significativo frente a la evolución inflacionaria y que los inversores internacionales adoptan una postura de cautela electoral. "La Argentina tiene que pagar vencimientos de capital de la deuda y en este momento tiene un agujero que se estima entre 15.000 y 20.000 millones de dólares de que todavía no tiene de dónde sacar", alertó el docente universitario.
Finalmente, cuestionó la sostenibilidad de un modelo de crecimiento basado exclusivamente en sectores extractivos o financieros de nulo derrame sobre el mercado laboral y la actividad productiva real. El economista enfatizó que la recuperación económica de los últimos periodos estuvo traccionada por rubros específicos que no logran dinamizar el empleo masivo. "La economía argentina del año pasado hubiera tenido un crecimiento prácticamente nulo, este año el gobierno presupuestó tres y va a terminar por debajo del uno", concluyó.
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