
Las panaderías en la provincia de Chaco enfrentan un panorama complicado debido a los constantes aumentos en el costo de los insumos y la proliferación de panaderías clandestinas que compiten de manera desleal.
En diálogo con La Mañana Natagalá, Alejandro López presidente del Centro de Industriales Panaderos, detalló los desafíos que afronta el sector en los primeros meses del año.
López explicó que, aunque habían anticipado un incremento a principios de año, el alza de precios de insumos es mayor de lo previsto. "Ya supera el 30% en lo que va del año, en todo, no solamente en los insumos", indicó.
Esta situación llevó a las panaderías a reducir sus márgenes de ganancia para mantener las ventas. "Bajamos nuestros márgenes de ganancia a un mínimo y aguantamos, pero ya no se aguanta más la situación y tenemos que trasladar los precios", afirmó.
A pesar de los esfuerzos por contener los precios, López señaló que las panaderías se ven obligadas a incrementar el costo de sus productos. "El pan tiene que estar por arriba de los 2000 pesos; la factura ya tiene que estar rondando los 5000 pesos la docena", explicó.
Afortunadamente, hasta el momento no ha habido despidos, aunque se mantiene la incertidumbre debido a la dificultad de encontrar mano de obra calificada. "Es muy difícil conseguir mano de obra calificada y si la despedís seguramente van a ir a otros lugares", comentó López.
Uno de los mayores problemas que enfrentan las panaderías establecidas es la competencia desleal de las panaderías clandestinas. López denunció la falta de control por parte del gobierno provincial y municipal sobre estos establecimientos ilegales.
"Hoy nos afecta de sobremanera las panaderías ilegales, nuestra competencia desleal que tenemos", dijo. Según López, estas panaderías venden productos a precios significativamente más bajos porque no pagan impuestos ni cumplen con las regulaciones laborales y sanitarias.
"Vemos que tenemos pan de 800 pesos, cuando el costo del pan hoy está en ronda entre 1700 y 1800 pesos. Es muy injusto", expresó.
López también cuestionó la calidad y seguridad de los productos vendidos por estas panaderías ilegales.
"Yo no sé qué control bromatológico tiene esa calidad, ese producto, con qué grasa lo hacen, con qué harina lo hacen", manifestó. Además, sugirió que la mano de obra en estos lugares probablemente esté siendo explotada y no registrada correctamente.
"Seguramente la mano de obra está explotada en esos lugares porque seguramente le deben estar pagando muy por debajo de lo que dice un sueldo en el convenio marco", afirmó.
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