
Un proyecto liderado por un investigador del CONICET fue seleccionado por Wellcome Trust y obtuvo financiamiento internacional. La nueva infraestructura permitirá estudiar ADN antiguo y analizar la historia evolutiva y las condiciones de salud de poblaciones originarias de la región.
Un proyecto científico liderado por el investigador del CONICET Rodrigo Nores fue seleccionado por Wellcome Trust, una de las principales fundaciones internacionales dedicadas a la investigación biomédica y la salud global. El reconocimiento permitirá construir en Argentina el primer laboratorio de alta complejidad destinado específicamente a estudios de paleogenómica.
La iniciativa fue elegida junto a otras once propuestas de distintas partes del mundo en el marco del programa Genomics in Context Award. El financiamiento permitirá instalar una sala limpia con tecnología especializada para el análisis de ADN antiguo y el procesamiento y resguardo de muestras arqueológicas.
El proyecto busca reconstruir la historia evolutiva y las dinámicas demográficas de los Comechingón, Sanavirón y Ranquel, poblaciones originarias prehispánicas de la región. Para ello, el equipo trabajará con más de 70 fragmentos óseos y piezas dentales correspondientes a 50 ancestros, provenientes de más de 30 sitios arqueológicos.
Investigación sobre salud y enfermedades del pasado
Uno de los principales objetivos será estudiar las condiciones de salud de las poblaciones antiguas a través del análisis de genomas de patógenos, como virus y bacterias.
Los investigadores buscarán conocer qué factores influyeron en las condiciones de vida de esas poblaciones y analizar posibles relaciones entre la aparición de agentes infecciosos y los cambios en las formas de subsistencia, desde grupos cazadores-recolectores hasta las primeras sociedades agrícolas.
El equipo interdisciplinario está integrado por especialistas en bioantropología, arqueología, genética y paleogenómica del CONICET y de universidades nacionales.
Entre los antecedentes de sus investigaciones se encuentran el hallazgo de un linaje genético propio del centro de Argentina de unos 8.500 años de antigüedad, la identificación de evidencias prehispánicas de lepra en América y estudios vinculados con el origen y la expansión de la sífilis en el continente.
Una infraestructura que permitirá investigar en Argentina
Hasta ahora, muchas investigaciones sobre ADN antiguo realizadas a partir de hallazgos arqueológicos de la región requieren colaboraciones con laboratorios del exterior, debido a que Argentina no cuenta con infraestructura específica para este tipo de análisis.
La construcción del nuevo laboratorio permitirá realizar una mayor parte del proceso científico dentro del país y ampliar las posibilidades de colaboración con equipos arqueológicos de Argentina y Sudamérica.
Rodrigo Nores destacó además la importancia de trabajar junto a las comunidades indígenas, al considerar que los restos humanos estudiados tienen un valor simbólico e identitario. Según explicó, el diálogo con esas comunidades permite incorporar una perspectiva de respeto en el desarrollo de las investigaciones.
El objetivo a mediano plazo es que la nueva infraestructura se consolide como un laboratorio de referencia y un nodo tecnológico para la región, con capacidad para recibir proyectos colaborativos y procesar muestras arqueológicas localmente.
