
El ingeniero en Recursos Hídricos, Hugo Rohmann advirtió que los fenómenos meteorológicos registrados durante el fin de semana en Misiones y zonas de Brasil y Paraguay podrían constituir “los primeros atisbos” del impacto de El Niño en la región.
En 7AM explicó que las manifestaciones podrían hacerse más evidentes desde octubre, con el inicio de la temporada de lluvias, y que los efectos más importantes podrían concentrarse hacia comienzos del próximo año.
Rohmann señaló que las perspectivas climáticas difundidas por los servicios meteorológicos de Argentina y Brasil anticipan precipitaciones por encima de los valores normales durante el trimestre septiembre-noviembre en sectores de la cuenca del Paraná, la Mesopotamia, el sur de Paraguay y el este de Chaco y Formosa. “Las mayores consecuencias se ven en marzo, abril y mayo, especialmente no solamente en precipitaciones, sino en la posibilidad de una crecida del río Paraná”, sostuvo.
El especialista indicó además que los períodos muy húmedos suelen estar acompañados por una mayor inestabilidad meteorológica, con posibilidad de lluvias intensas, vientos fuertes y caída de granizo.
En ese contexto, remarcó que el fenómeno requiere planificación anticipada, especialmente en las zonas ribereñas. “Es mucho mejor enfrentar una manifestación de una emergencia hídrica si uno está avisado a que si lo agarra de sorpresa”, afirmó.
Respecto del área metropolitana del Gran Resistencia, Rohmann explicó que una eventual situación de inundación puede depender de la combinación de tres factores: la crecida del río Paraná, el aumento del caudal del río Negro y las lluvias locales.
“Eso ya se conoce, ya se sabe”, señaló, al remarcar que existen mapas que permiten identificar las zonas inundables y estimar la cantidad de familias que podrían resultar afectadas.
“No sé si tenemos la infraestructura adecuada para grandes crecidas o grandes precipitaciones, pero lo que tengo, lo tengo que tener en mejores condiciones”, concluyó.
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