LeBron James acostumbró a los fanáticos a vivir la rutina de lo extraordinario con sus brillantes acciones en la NBA desde hace casi dos décadas. Sin embargo, durante los últimos días su figura estuvo más asociada a otras situaciones ajenas a lo estrictamente ligado al juego.

Más allá del codazo que le valió la segunda roja de su carrera y la primera sanción de su vida deportiva profesional, en las últimas horas realizó un procedimiento singular con dos fanáticos rivales en pleno partido: pidió que sean expulsados del estadio.

King James fue la gran figura del triunfo de Los Ángeles Lakers por 124-116 ante Indiana Pacers en el juego que marcó su reaparición tras el castigo por el codazo a Isaiah Stewart de los Pistons.

Pero la escena más resonante llegó a falta de dos minutos para el final y con su equipo arriba en el marcador por tres puntos: se acercó con el juez, señaló a un par de fanáticos y generó que sean retirados de sus asientos ubicados en las primeras filas del Gainbridge Fieldhouse en Indianápolis

“Cuando los gestos y el lenguaje obscenos entran en juego, no se puede tolerar. Hay una diferencia entre animar a tu equipo y no querer que el otro equipo gane y cosas que nunca le diría a un aficionado y que no deberían decirme a mí”, había justificado su accionar LeBron, según USA Today, aunque no brindó demasiados detalles del motivo detrás de su furia.

Durante las últimas horas, los medios españoles Marca y As se hicieron eco de un rumor en torno a la frase que habría hecho estallar de furia a James: “Espero que Bronny muera en un accidente automovilístico”. El violento comentario fue levantado también por el sitio norteamericano especializado en el tema Clutch Points.

Bronny es el hijo mayor de LeBron del que se especula que podría aparecer en el Draft de la NBA durante el 2023, justo cuando el King se transformará en agente libre.

Independientemente de este suceso con los fans, el ex Cleveland Cavaliers y Miami Heat anotó 39 puntos, su máximo aporte de la temporada, para llevar a los Lakers a ganar un partido en el que tuvo que encestar un triple para romper el empate en tiempo extra y luego anotar otro disparo a larga distancia para liquidar el pleito.

Las miradas ahora estarán centradas en lo que suceda el próximo domingo 28 de noviembre cuando los Lakers sean anfitriones en el Staples Center de los Detroit Pistons en un duelo que marcará el reencuentro de James con Stewart, el jugador al que le pegó un brutal codazo recientemente y le valió la expulsión del partido.

Fuente:Infobae

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