
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, difundió un comunicado publicado en las redes oficiales de la entidad, en el que confirmó que dio de baja el proyecto denominado como FIFA Forward Enterprise (FFE), luego de que la UEFA, la Concacaf y la Confederación Asiática de Fútbol (AFC) mostraran su rechazo a la iniciativa, que implicaba la venta de derechos comerciales y eventos organizados por la casa madre a privados.
“El proyecto FIFA Forward Enterprise tenía la intención de proporcionar una base para fortalecer aún más a nuestras Asociaciones Miembro de la FIFA y nuestro deporte a nivel mundial, especialmente en aquellos países donde el apoyo es más necesario. Y más aún, como dijimos desde el principio, para hacer esto solo si una mayoría de las Asociaciones Miembro de la FIFA estaban a favor y siempre sujeto a un proceso de consulta con ellas, el Consejo de la FIFA, las Confederaciones y los actores más amplios”, inició el mensaje de Infantino.
A continuación, explicó por qué tomó la decisión de descartar esta propuesta: “Tras escuchar cuidadosamente todas las opiniones, se ha hecho evidente que el proyecto ha generado divisiones de una naturaleza que, independientemente del nivel de apoyo, ya no están en el interés del objetivo establecido en primer lugar. Nuestro propósito ha sido siempre —y siempre lo será— unir y mejorar. En consecuencia, esta propuesta no avanzará”.“De cara al futuro, mi intención es reunir a todas las partes interesadas en los próximos días y semanas en el espíritu de un interés compartido en nuestro deporte, y con el objetivo de continuar haciendo crecer el fútbol en todas partes, particularmente en aquellos países que más necesitan nuestro apoyo”, concluyó su comunicado.
UEFA fue la primera Confederación en expedirse con un duro anuncio, ya que comunicó que se iba a autoexcluir de los torneos organizados por FIFA si la Casa Madre de este deporte llevaba a cabo el FFE. “Ninguna selección nacional de la UEFA participará en ninguna competición de la FIFA mientras estas propuestas sigan vigentes”, informaron.
El ente presidido por Aleksander Ceferin se mostró en las antípodas de esta idea: “Hay cosas demasiado importantes como para venderlas. La Copa Mundial de la FIFA pertenece al fútbol. Siempre será así. Y mientras Europa tenga voz, jamás estará a la venta”.
Horas después, las 41 federaciones que componen la Concacaf se unieron a la postura europea: “Durante la reunión, los miembros expresaron su profunda preocupación por la falta de garantías procesales en torno a la propuesta, el plazo artificialmente corto impuesto y la ausencia de cualquier revisión o aprobación por parte de los órganos de gobierno pertinentes de la FIFA. Además, se cuestionó la necesidad de inversión de capital privado para financiar los programas «FIFA Forward» nuevos y existentes tras la Copa del Mundo de la FIFA más rentable de la historia”.
Bajo este escenario, la AFC expuso que la falta de un pensamiento único en torno al FFE dificultaba su aprobación: “A la luz de las posiciones claras expresadas por la UEFA y la Concacaf, así como de las divisiones sin precedentes que han surgido en todo el mundo del fútbol, la AFC considera que la propuesta de la FFE (FIFA Forward Enterprise) no puede, de forma realista, lograr el amplio consenso y la unidad necesarios para seguir adelante”.
Fuente: Infobae
