
Celeste Rojas, pareja de Miguel Ángel Simek Godoy, pidió justicia por el joven de 24 años que falleció el 3 de septiembre, luego de permanecer 17 días internado en el Hospital Perrando tras ser baleado el 17 de agosto en avenida Lavalle y calle 1, en Resistencia.
Frente a la Fiscalía, reclamó que Miguel Darío Pérez, detenido por el hecho, permanezca privado de su libertad y cumpla la condena que corresponda. “Yo quiero justicia, yo quiero que él pague por lo que hizo, que él no pida domiciliaria, que él cumpla como todos tienen que cumplir y que no sea un preso VIP”, expresó en El Resumen de Natagalá.
Rojas cuestionó además las condiciones en las que, según afirmó, permanece detenido Pérez y sostuvo que estaría alojado en una oficina debido a sus vínculos familiares con la Policía. “No es así. Él tiene que estar con todos los presos y compartir como los presos están compartiendo, nada de que él tenga coronita por tener familia policial”, manifestó.
También denunció presuntos hostigamientos hacia su entorno: “nosotros estamos siendo hostigados por la Policía todo el tiempo. Personas que salen de mi casa, personas que son paradas por la Policía. Cada vez que sale alguien de mi casa, viene la Policía y lo frena”.
Sobre el vínculo previo entre Pérez y Simek Godoy, Rojas explicó que ambos eran del barrio Villa Encarnación y que habían mantenido una discusión meses antes del ataque. Según relató, el conflicto se inició cuando Pérez habría ido a amenazar a su abuela, de 70 años, y Miguel salió a hablar con él. “Él, muy prepotente, le gritaba todo el tiempo que le iba a matar”, sostuvo.
Agregó que, si bien después de aquella pelea pasaron unos nueve meses sin nuevos enfrentamientos, Pérez continuaba amenazándolo.
