
La reciente reglamentación de la Ley de Inocencia Fiscal en Argentina marcó un giro en la política tributaria, permitiendo que quienes poseen dólares no declarados puedan ingresarlos al sistema formal sin que el Estado indague sobre su origen. Infobae en vivo abordó en detalle la norma que, según explicaron en el programa, convierte a Argentina en el tercer país del mundo con mayor cantidad de dólares fuera del circuito financiero.
Durante una charla con el equipo de Infobae al Regreso, integrado por Gonzalo Aziz, Diego Iglesias, Malena de los Ríos, Matías Barbería y Gustavo Lazzari, se desglosaron los puntos centrales de la ley. Aziz abrió el análisis subrayando: “Argentina es el tercer país del mundo después de Rusia y Estados Unidos, con más dólares colchón, es decir, con dólares que los argentinos no declaramos”. Barbería precisó que las estimaciones oscilan entre “170 mil millones de dólares” y “hasta 220 mil millones de dólares” fuera del sistema, cifra que incluye cuentas en el exterior, cajas de seguridad y ahorros domésticos.
Cómo funciona la Ley de Inocencia Fiscal
Barbería sintetizó el espíritu de la ley: “La idea es que ese capital, que es enorme, pueda volcarse a la economía formal. Se basa en la presunción de veracidad: yo presumo que no lo conseguiste de manera ilegal, que me decís la verdad. El Estado debería probar que hay un delito, ya sea de sangre o evasión, para castigarme por tener algo no declarado”.
“La Ley de Inocencia Fiscal lo que busca, al menos en su texto, es lograr que quienes tienen dólares no declarados los incorporen al sistema con un Estado que va a ser así: yo no te pregunto de dónde vienen, vos incorporalos porque el beneficio que el Estado conseguirá en materia tributaria es mayor que lo que significa para mi Estado no controlar de dónde vino esa guita”.
Barbería detalló que quienes adhieran a la norma deberán ingresar al “régimen simplificado de ganancias”, aclarando: “A partir de este momento, sí, van a pagar impuestos. El único beneficio que tenés es que no te persiguen por lo que, por dónde lo conseguiste. Y que podés gastarlo en bienes registrables, podés moverlo de un lado para el otro”.
Respecto a los umbrales de evasión, Barbería explicó que “hasta antes de la puesta en vigencia de esta norma se consideraba evasión simple a cualquier error en declaración por arriba de un millón quinientos mil pesos. Ahora se va a cien millones de pesos. Es un salto relevante. La idea es dejar una enorme cantidad de movimientos debajo el radar”.
Aziz consultó sobre la figura de evasión agravada, a lo que Barbería respondió: “Cambia el monto hasta mil millones de pesos. Y una regularización extingue totalmente cualquier acción penal. Podés seguir teniendo algún tipo de juicio, pero es administrativo”. Añadió que la prescripción del delito baja de cinco a tres años y que para regularizar basta con pagar la deuda impositiva relacionada con el dinero exteriorizado.
En cuanto a los requisitos, Barbería puntualizó: “No hay un límite a cuánto se puede ingresar al sistema a través de este régimen. Lo que sí hay es un límite de los ingresos anuales, que no pueden superar los mil millones de pesos, ni patrimonio total mayor a diez mil millones de pesos”.
Fuente: Infobae
