
El director del Hospital Pediátrico, Dr. Hugo Ramos, brindó precisiones en 7AM sobre la situación sanitaria ante el rebrote de sarampión en el país y advirtió sobre la necesidad de reforzar la vacunación en la población infantil para evitar contagios. El médico aseguró que hasta el momento no se registran casos confirmados en la provincia, aunque sí hay pacientes en estudio.
“Es una enfermedad que estaba totalmente erradicada y puede llevar a la muerte del paciente. La única manera de prevenirla es la vacunación”, explicó Ramos, al tiempo que señaló que en Argentina ya se confirmaron 32 casos y hay unos 500 más en análisis.
La población más vulnerable son los niños menores de cinco años, lo que vuelve crucial el control del calendario de vacunas.
El director del hospital indicó que, si bien el uso de barbijo no está oficialmente establecido para el ámbito escolar, puede ser una herramienta útil especialmente en contextos cerrados y con casos de síntomas respiratorios.
“Si un chico está enfermo, lo recomendable es que no vaya a clases. Si es indefectible su presencia, el barbijo debe usarse, sobre todo en mayores de 6 años”, dijo.
También insistió en otras medidas preventivas habituales para la época invernal: la ventilación adecuada de los espacios, evitar la exposición al humo de cigarrillos o braseros, mantener la hidratación, el uso de pañuelos descartables y el lavado frecuente de manos.
Ramos remarcó que en las últimas semanas el Hospital Pediátrico registró un pico de 520 consultas diarias, una cifra muy por encima del promedio habitual de entre 300 y 400 atenciones. “Estamos con camas cubiertas. Este aumento de enfermedades respiratorias representa una preocupación para el sistema de salud”, alertó.
Respecto de la campaña nacional de vacunación, reconoció que hubo una baja importante en la cobertura. “Argentina era un ejemplo en Sudamérica, con más del 80% de cobertura. Hoy estamos por debajo del 60%. Por suerte, últimamente notamos que los padres están tomando conciencia y acuden a completar los esquemas”, señaló.
Consultado por los discursos antivacunas que ganaron terreno tras la pandemia de COVID-19, el médico fue categórico: “no hay ninguna evidencia de un daño masivo producido por las vacunas. Si eso existiera, ninguno de nosotros seguiría trabajando. Hay que sacarse de la cabeza esas propagandas. Si uno quiere a sus hijos, tiene que vacunarlos”.
Finalmente, recordó que el calendario nacional establece dos dosis de la vacuna triple viral, que previene sarampión, rubéola y paperas: la primera a los 12 meses y un refuerzo a los 5 años, coincidente con el ingreso escolar. “Es fundamental cumplir con estas dosis para evitar que una enfermedad que habíamos controlado vuelva a ser un riesgo para nuestros chicos”, concluyó.
Escuchá la nota completa
