
Antonio Lockett, vecino de Laguna Blanca, describió una situación que mantiene en alarma al pueblo tras la aparición de animales muertos por envenenamiento.
“Hace dos semanas que estamos viviendo una película de terror, tiraron embutidos envenenados y trampas, están muriendo perros, gatos y parte de la fauna silvestre”, señaló en La Mañana de Natagalá al relatar los hechos que afectan tanto a mascotas con dueño como a especies autóctonas.
Vecinos de la zona confirmaron que siguen apareciendo embutidos tóxicos incluso en áreas cercanas al casco urbano, lo que motivó la intervención de la División Rural de Colonia Popular.
De acuerdo con las denuncias, el problema comenzó hace dos semanas y ya existe una causa por “supuesto maltrato animal”, con un sospechoso aprehendido, aunque los episodios continúan.
La muerte de una perra de cinco meses reactivó las presentaciones ante las autoridades, que remitieron nuevas actuaciones a la Fiscalía Rural y Ambiental para su seguimiento.
El vecino explicó que la comunidad hizo las denuncias correspondientes y que existen registros fotográficos y de video que documentan los episodios. “Los animales acá tienen dueños, no son salvajes, pero andan en libertad durante el día. Los propietarios denunciaron porque sus mascotas están muertas”, afirmó. También mencionó que no es un hecho aislado. “Esto ya pasó hace dos años y quedó en la nada”, recordó.
Lockett confirmó que un trabajador rural se encuentra detenido como presunto responsable de arrojar los cebos. “Hay un detenido que supuestamente tiró los chorizos envenenados, pero me cuesta creer que se haya mandado solo. Yo creo que recibió órdenes”, expresó.
Subrayó que en la zona persisten condiciones de alta vulnerabilidad social. “Acá la pobreza es mucha y cuidan su trabajo obedeciendo órdenes”, comentó.
Finalmente pidió visibilizar la situación para evitar que el caso vuelva a quedar impune y reclamó medidas para proteger tanto a las mascotas como a la fauna silvestre del Chaco.
Escuchá la nota completa
