
Vendedores ambulantes de Resistencia se manifiestan en Plaza 25 de mayo, para reclamar respuestas de las autoridades municipales y reiterar el pedido de regularización de su actividad. Marcela Díaz, una de las referentes del grupo, aseguró que, tras la protesta realizada la semana pasada, no hubo avances en las gestiones ni instancias de diálogo.
"No tuvimos ninguna respuesta. Me dijeron que me iban a llamar y no pasó nada. Hasta este momento no hubo diálogo con nosotros", afirmó en La Mañana de Natagalá. Como parte de la protesta, los vendedores regalan algodones de azúcar.
La trabajadora explicó que, si bien uno de los reclamos inmediatos apunta a poder participar de la Bienal Internacional de Escultura, el conflicto excede ese evento y se relaciona con las condiciones en las que desarrollan su actividad durante todo el año. "La Bienal sería ahora el punto estratégico, pero esto va más allá. Vamos a seguir en la marcha hasta lograr algo tangible, algo escrito que nos permita trabajar tranquilos y en paz", sostuvo.
Díaz señaló que quienes integran el sector trabajan de manera permanente con la incertidumbre de ser retirados de los espacios públicos por inspectores municipales. "Uno vende con el corazón en la boca porque en cualquier momento vienen, te quieren sacar y te impiden trabajar", expresó.
También remarcó que muchas familias producen grandes cantidades de mercadería para vender los fines de semana y que, en ocasiones, deben abandonar los lugares donde se instalan por los controles municipales.
La referente indicó que el grupo está integrado por 72 familias de distintos rubros, entre ellos elaboradores de chipá, pancheros, factureros y vendedores de juguetes. En ese marco, informó que comenzaron una campaña de recolección de firmas para respaldar un petitorio que será presentado ante autoridades municipales y provinciales. "Queremos permisos, que nos ordenen y nos regulen para poder trabajar", concluyó.
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