miércoles 11 de marzo, 2026

“Viajar en moto te cambia el alma”: la historia de Pichón Schultz en el Día del Motociclista

5 de marzo 2026

En el marco del Día del Motociclista Argentino, el motoviajero Pichón Schultz compartió su experiencia recorriendo rutas del país y del exterior, una pasión que asegura que trasciende el simple hecho de subirse a una moto.

Para Schultz, el motociclismo se transforma en una forma de vida: “Viajar en moto es una pasión, algo que te cambia un poco el alma. Es un poco un psicólogo también. Ayuda mucho al compañerismo, a generar amigos y nuevos hermanos de ruta”.

Según explicó, la experiencia de viajar sobre dos ruedas permite cambiar la perspectiva sobre los problemas cotidianos y crear vínculos muy fuertes entre quienes comparten la ruta.

El amor por las motos comenzó en su infancia, aunque se reactivó con fuerza alrededor de los treinta años, en un momento personal muy difícil. “Mi papá se estaba muriendo, lo tuve mucho tiempo en mi casa con enfermeras. Se muere mi papá, vendí todo y me compré una motito chiquitita. Me iba a mi casa con una sonrisa en la cara y no entendía por qué”.

En ese momento, relató, comprendió lo que significaba volver a la moto. “Cuando pasé el puente de la avenida Sarmiento sentí el vientito en la cara y dije: ‘La moto, esto es lo que me está pasando’. Ahí arranqué de vuelta”.

La preparación, parte del viaje

Para el motoviajero, la experiencia comienza mucho antes de salir a la ruta. “El viaje en moto empieza mucho tiempo antes que el viaje en sí: es la organización, las rutas, los hoteles, los paisajes, la reunión con los amigos”.

Incluso asegura que la planificación previa es una de las partes más disfrutadas. “Esa previa es una de las cosas más lindas. Las excusas para los asados”.

Cientos de miles de kilómetros recorridos

A lo largo de los años, Schultz estima haber recorrido entre 250.000 y 300.000 kilómetros en moto, acumulando múltiples travesías. Entre las más destacadas mencionó una travesía que dio la vuelta completa al país junto a su amigo Fabián Moncada.

Con Fabián pegamos toda la vuelta a la Argentina, bordeando todo el país. Fue uno de los viajes más largos que hice”. También recordó otro viaje significativo junto a su esposa: “Hicimos toda la Patagonia y Chile, que fueron unos 14.400 kilómetros”.

Para Schultz, más allá de las distancias o los destinos, lo esencial es lo que ocurre en el camino: la libertad de la ruta, las amistades y las historias que se construyen kilómetro a kilómetro.

Escuchá la nota completa

Te puede interesar