domingo 6 de septiembre, 2026

Vivió 271 días con un riñón de cerdo: un récord que abre una nueva esperanza para los trasplantes

5 de septiembre 2026

Tim Andrews, un paciente estadounidense de 66 años, mantuvo durante 271 días un riñón de cerdo genéticamente modificado que funcionó dentro de su organismo. Se trata del período más largo registrado hasta ahora para una persona con un órgano de otra especie.

El caso fue presentado por médicos del Mass General Brigham de Estados Unidos y publicado en la revista médica The Lancet. Los especialistas consideran que la experiencia demuestra el potencial del xenotrasplante como una alternativa para pacientes que esperan durante años un órgano humano.

Andrews padecía una enfermedad renal terminal vinculada a la diabetes tipo 2. Sus riñones estaban fallando y, según los médicos, podía esperar hasta siete años para llegar a los primeros lugares de la lista de trasplantes, mientras que la expectativa de vida promedio de una persona sometida a diálisis ronda los cinco años.

Ante esta situación, el paciente se sometió el 25 de enero de 2025 a un trasplante experimental de un riñón proveniente de un cerdo genéticamente modificado.

El órgano comenzó a funcionar de inmediato y consiguió mantener su función durante 271 días, hasta que tuvo que ser retirado en octubre de ese año.

Un órgano modificado para evitar el rechazo

Los cerdos son considerados una de las especies más adecuadas para los xenotrasplantes debido al tamaño de sus órganos y a la posibilidad de criarlos bajo condiciones controladas.

Sin embargo, un órgano porcino normal sería reconocido rápidamente como extraño por el sistema inmunitario humano y podría ser destruido en poco tiempo.

Por eso, los investigadores desarrollaron animales con numerosas modificaciones genéticas. Estas alteraciones buscan reducir las características del tejido porcino que desencadenan el rechazo, incorporar elementos humanos que ayuden a "camuflar" el órgano y eliminar virus presentes en el ADN del cerdo.

En el caso de Andrews, los médicos detectaron inicialmente señales de rechazo y pudieron controlarlas mediante ajustes en la medicación.

Más adelante, alrededor de los seis meses, los vasos sanguíneos del riñón comenzaron a dañarse. El órgano se inflamó y finalmente empezó a perder su funcionamiento, aunque no se encontraron indicios de que los anticuerpos estuvieran atacándolo.

Después del riñón de cerdo llegó un trasplante humano

Tras la extracción del órgano porcino, Andrews necesitó realizar diálisis durante 82 días. Finalmente, en enero de 2026 recibió un riñón de un donante humano, que continúa funcionando correctamente.

Para los especialistas, el caso demuestra tanto las posibilidades como los desafíos que todavía enfrenta el xenotrasplante.

El doctor Leonardo Riella, del centro de ciencias de trasplantes del Mass General Brigham, señaló que la escasez de órganos disponibles representa una "crisis" y sostuvo que los riñones de cerdo podrían convertirse en una alternativa para pacientes que no cuentan con un donante vivo.

La expectativa de los investigadores es que, en el futuro, estos órganos puedan utilizarse como un "puente" que permita mantener con vida a los pacientes mientras esperan un trasplante humano, reduciendo o evitando largos períodos de diálisis.

Te puede interesar