La subsecretaria de Educación de la provincia, Susana Cisneros, dio cuenta del trabajo de esa cartera para el inicio del ciclo lectivo 2021 en el Chaco, con “presencialidad alternada” en los establecimientos escolares, y del desafío que significará para el sistema educativo, docentes y estudiantes, la bimodalidad como alternativa para la enseñanza en un contexto de pandemia.

“La decisión política fue que ese inicio sea de modo presencial. En ese sentido, estamos trabajando en cómo vamos a organizar y a orientar a las escuelas en esa presencialidad sea alternada”, señaló en declaraciones a Radio Universidad.

En ese punto, agregó que la tarea se enfoca en organizar “los diferentes modos y momentos que la escuela deberá tener en cuenta en la presencialidad alternada por días, horarios y agrupamientos, la ocupación de los espacios y la organización del tiempo escolar en relación a esa alternancia en la presencialidad, teniendo en cuenta los dos modos de abordaje de la enseñanza: presencial y digital a través de la plataforma Elé”.

Todos esos detalles se vuelcan en un “documento orientador” que tiene en elaboración el equipo de Niveles y Modalidades del Ministerio de Educación, y será distribuido en todas las escuelas cuyo personal se presentará, según el calendario escolar, el lunes 22 de este mes.

Cisneros recordó que todo el trabajo organizativo empezó el año pasado con el plan “Vuelta a la escuela”, implementado a través del Decreto 1400 con 50 escuelas de 10 localidades sin riesgo epidemiológico, y luego con la planificación del calendario escolar 2021 a través de la Resolución 2617 con las fechas de inicio de clases.

“No podemos pensar una organización horaria universal

En otro punto, Cisneros resaltó que “la bimodalidad es un desafío y un nuevo paradigma de educación”, porque “abre una puerta de entrada en poder complementar la educación digital que comenzó el año pasado”.

“Ahora implica un cambio estructural hacia adentro de la escuela, ya no podemos pensar una organización horaria universal sino, en relación a la matrícula, la escuela deberá organizar la alternancia en la presencialidad de los grupos en relación a la cantidad de estudiantes por año, curso, división, ciclo y niveles. Una variabilidad en las formas de trabajo, que será distinta en el nivel inicial y en la educación secundaria”, puntualizó.

Precisamente en el nivel secundario “será la organización más compleja por la cantidad de espacios curriculares”, sostuvo. Y sumó: “Para eso estamos orientando que los docentes ya no trabajen por materias, sino por equipos interdisciplinarios donde las propuestas de enseñanza sean pensadas por equipo y por área, de modo de ir alternando en el mismo docente la presencialidad y el apoyo en educación a distancia”.

“Esto implica un cambio en las condiciones de trabajo de la docencia porque es necesario trabajar con otros, conformar equipos por área. No queremos que, con la bimodalidad, se produzca una sobrecarga de trabajo en un solo docente. Porque también la alternancia en la presencialidad será para los docentes”, señaló la subsecretaria.

Intensificación

Por otra parte, Cisneros resaltó que “ahora viene el período de intensificación de la enseñanza”. “Nosotros hablamos de una unidad pedagógica 2020/2021, por lo tanto, este año un docente se encontrará en el aula con una diversidad de situaciones en relación a la progresión de los saberes, de los aprendizajes de los chicos.

Será más compleja la enseñanza y por eso es importante cómo se organizarán los agrupamientos, de modo que la presencialidad permita reforzar los vínculos”, explicó.

Que te pareció esta nota?
Like
Love
Haha
Wow
Sad
Angry