
Con la mirada alta y el pecho erguido, con la convicción de haberlo dado todo, aunque el objetivo final no se pudo cumplir; así cerró la Selección Argentina su participación en el Mundial 2026.
Perdió en el suplementario ante España 1 a 0, que se consagró por segunda ves en su historia como campeón del Mundo, quitándole a la Scaloneta el título que había conseguido en Qatar 2022.
Esta vez no se pudo dar, como hace poco más de tres años y medio atrás, cuando en el Estadio Lusail de Qatar, Gonzalo Montiel clavó un derechazo a ras del piso junto al palo derecho del arquero Hugo Lloris para darle el triunfo a la Argentina por 4-2 en la definición por penales ante Francia, permitiéndole a la Argentina levantar por tercera vez la Copa el Mundo.
También era la primera que levantaba Lionel Messi en su extensa y gloriosa carrera. Los 47 millones de argentinos eligió seguir creyendo una vez más, porque sabía que esta Selección, parafraseando a su técnico Lionel Scaloni "no iba a dejar tirada a su gente”. Y fue así, no la dejó, porque se entregó hasta lo último, pero cayó ante una España que, además de llegar como número 1 en el ranking de la FIFA, acumulaba una marca de 38 partidos sin perder, el último había sido hace más de dos años, el 22 de marzo de 2024 al caer ante Colombia por 1 a 0 en un partido amistoso, y en los 8 partidos jugados en este Mundial recibió tan solo un gol en contra.
