
La madre de Agustín Pintos denunció presuntas irregularidades en el accionar de efectivos policiales antes del asesinato de su hijo y reclamó que se investigue la actuación de funcionarios de la Comisaría Segunda. Además, expresó temor por la seguridad de su familia y pidió que los imputados permanezcan detenidos mientras avanza la causa.
En La Mañana de Natagalá, Magdalena Pintos aseguró que durante años realizaron denuncias por distintos hechos vinculados a amenazas y persecuciones contra su hijo, pero afirmó que nunca fueron tramitadas correctamente. "Hicimos muchas denuncias y nunca me dieron respuesta. Esperaron a que mi hijo muera para recién moverse", sostuvo. Según relató, al concurrir a la Fiscalía les informaban que las presentaciones no habían sido remitidas y que recién después del crimen comenzaron a enviarse los expedientes correspondientes.
La mujer también acusó a efectivos policiales de haber hostigado a Agustín y de haberlo obligado a firmar un acta tras una detención. "Le pegaron para que firme una de lesiones leves. Yo quiero que se haga justicia y que reciban la pena máxima", afirmó. Asimismo, pidió que los policías investigados no permanezcan alojados en dependencias policiales, sino que sean trasladados a una unidad penitenciaria para cumplir la prisión preventiva o la eventual condena que pudiera corresponder.
En relación con el homicidio, Pintos vinculó el hecho con denuncias previas por presunta venta de drogas en el barrio. Señaló que su hijo mantenía una relación de amistad con la familia de los acusados, pero que el conflicto se originó después de la instalación de cámaras de seguridad en su vivienda. "Ellos venden droga y eso les molestó. Hicimos denuncias y nadie hizo nada", expresó.
También manifestó que la familia teme posibles represalias porque, según dijo, allegados a los imputados continúan merodeando el barrio. "Mi hijo está muerto y nos siguen persiguiendo. Tenemos miedo", concluyó.
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