
El meteorólogo Andrés Durán, integrante del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) en el aeropuerto de Resistencia, explicó las causas del marcado ascenso de las temperaturas registrado durante los últimos días y anticipó un cambio de condiciones desde este martes.
En La Mañana de Natagalá, señaló que el ingreso y la intensificación del viento norte, proveniente de la zona ecuatorial y atravesando la región amazónica y Paraguay, provocó el aumento progresivo de las temperaturas. Para este lunes se esperan máximas cercanas a los 43 grados, mientras que el ingreso de un frente frío asociado a una zona de baja presión traerá un descenso significativo desde mañana.
Durán explicó además que el trabajo de los meteorólogos continúa siendo necesario pese al crecimiento de las aplicaciones y las herramientas de inteligencia artificial. Señaló que muchas de esas plataformas están desarrolladas con modelos que priorizan las condiciones de sus países de origen y no necesariamente tienen el mismo nivel de precisión en otras regiones.
“El Servicio Meteorológico tiene especialistas en todo el suelo argentino y que tienen puesto el ojo en esa región”, sostuvo. Destacó el valor del monitoreo específico del NEA y señaló que la oficina de Resistencia cuenta actualmente con ocho trabajadores, aunque advirtió que existe una falta de profesionales especializados en la región.
Respecto de las perspectivas para los próximos meses, el meteorólogo anticipó una primavera y un comienzo de verano con temperaturas superiores a las habituales y mayores precipitaciones asociadas al fenómeno de El Niño. “Esta primavera y el inicio del verano va a ser más cálida de lo normal”, explicó, y agregó que se esperan “mayores precipitaciones de lo normal”.
Durán indicó que el fenómeno presenta actualmente una intensidad elevada y mencionó como antecedentes años como 2015, 1998 y 1982, cuando las precipitaciones provocaron inundaciones en distintos puntos de la región. Según las previsiones actuales, El Niño podría extenderse hasta marzo inclusive, aunque aclaró que los pronósticos se actualizan de manera permanente.
El especialista también explicó que las temperaturas registradas en el aeropuerto pueden ser inferiores a las del centro de Resistencia debido al fenómeno conocido como isla de calor urbana.
“Seguramente que si estamos midiendo 35 grados en el aeropuerto, seguramente tenemos tres o cuatro grados más en el centro de la ciudad”, afirmó, debido a la concentración de construcciones, asfalto y menor cantidad de espacios verdes.
Además, valoró un proyecto de la UNNE para instalar estaciones meteorológicas automáticas en distintos puntos de la ciudad, que permitiría obtener datos más precisos sobre esas diferencias.
Además, anticipó que hacia el final de la semana podrían registrarse mínimas cercanas a los 10 grados, por lo que recomendó mantener a mano tanto la ropa de verano como la de abrigo.
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