
El director de Protección Civil de Barranqueras, José Belle, informó que 64 familias, integradas por 253 personas, se encuentran evacuadas en los módulos habitacionales dispuestos por el Municipio ante la creciente del río Paraná.
Entre ellas hay 105 menores de edad y siete personas con discapacidad. Según explicó el funcionario, durante la noche del jueves se concretó el traslado de las últimas familias previstas y se completó la instalación de los espacios de alojamiento. En total, se dispusieron 74 módulos para quienes decidieron abandonar sus hogares.
Belle detalló en La Mañana de Natagalá, que los equipos municipales mantienen un acompañamiento permanente y que otras diez familias permanecen autoevacuadas en viviendas que consideran seguras. En esos casos, el personal municipal realiza tres visitas diarias para controlar su estado de salud y atender posibles necesidades. “Las 24 horas estamos por y para las familias. Desde antes que comience esto hasta que todo vuelva a la normalidad”, aseguró el director de Protección Civil, quien remarcó que la asistencia continuará durante todo el tiempo que sea necesario.
El operativo contempla la provisión de las cuatro comidas diarias con recursos propios del municipio, además de acciones de acompañamiento educativo, cultural y deportivo para las infancias. Entre las actividades desarrolladas, Belle destacó una jornada de cine destinada a que los niños pudieran compartir un momento recreativo en medio de la emergencia. Las familias alojadas provienen de distintos sectores ribereños, entre ellos los barrios Náutico y La Hormiga, y se encuentran distribuidas en espacios ubicados en la zona del dique y sobre la avenida Maipú, en el lateral de la planta potabilizadora.
Por otra parte, el funcionario señaló que las lluvias también representan un desafío para la ciudad y destacó el funcionamiento de las obras de saneamiento y drenaje ejecutadas por el Municipio.
Según precisó, Barranqueras registró 63 milímetros de lluvia durante la jornada anterior, una situación que permitió evaluar el comportamiento de los trabajos preventivos. “Una lluvia de 63 milímetros era una buena oportunidad para probar todas las obras que ejecutamos”, sostuvo, y afirmó que los sistemas respondieron según lo esperado. En cuanto a la creciente, indicó que, de acuerdo con los pronósticos, la situación podría extenderse hasta marzo o abril.
Escuchá la nota completa
