
En el marco del Día Mundial del Asma, el médico pediatra Luis Obeid destacó en La Mañana de Natagalá, la alta frecuencia de esta enfermedad respiratoria, especialmente en la infancia y llamó a mejorar su detección temprana. “Es muy pero muy frecuente y muchas veces está subdiagnosticada”, explicó. Según detalló, entre el 30% y el 50% de los casos no están identificados, lo que retrasa el tratamiento. Aclaró que, aunque existen estudios como la espirometría, “el 99% del diagnóstico es clínico”, basado en los síntomas y la repetición de episodios.
El especialista describió que las crisis suelen incrementarse con ciertos cambios estacionales y se manifiestan como broncoespasmo, es decir, una obstrucción en las vías respiratorias. “El chico siente que le falta el aire, respira con dificultad y aparece una tos seca, tipo ‘tos de perro’”, señaló. Con el tratamiento, esa tos evoluciona hacia una fase productiva con mucosidad. “A veces la familia cree que está peor, pero en realidad está mejor porque empieza a eliminar la flema”, explicó.
Obeid remarcó que el asma es una enfermedad crónica, con fuerte componente hereditario. “Muchas veces cuando preguntás, hay antecedentes en la familia”, indicó. También advirtió sobre el impacto emocional: “a un chico le puede cambiar la personalidad si lo llenamos de restricciones”. En ese sentido, pidió evitar la sobreprotección y el estigma. “No hay que prohibirle hacer deporte, con tratamiento adecuado puede hacer una vida normal”, sostuvo.
En cuanto al tratamiento, explicó que se basa en dos pilares: broncodilatadores y antiinflamatorios. “La droga madre es el salbutamol, que se usa en nebulizaciones”, detalló y agregó que los corticoides deben ser indicados por un médico. También mencionó el uso de inhaladores para el tratamiento preventivo entre crisis. Sin embargo, advirtió sobre los costos: “un inhalador puede costar entre 120 y 160 mil pesos sin obra social”, lo que representa una dificultad para muchas familias.
El pediatra también brindó recomendaciones prácticas para el manejo en el hogar. “Si ya sabés que tu hijo tiene asma, tené un nebulizador preparado”, aconsejó y subrayó la importancia de mantenerlo limpio para evitar infecciones. Además, alertó sobre el uso de métodos caseros sin respaldo médico. “La hoja de eucalipto puede tener un efecto contrario en estos casos”, afirmó.
Finalmente, insistió en que el asma no tiene cura definitiva, pero sí puede controlarse eficazmente. “Tiene ciclos, mejora en algunos momentos y vuelve en otros”, explicó. Por eso, destacó la importancia de los hábitos: “no fumar, ventilar la casa, evitar el humo y cuidar el ambiente”. Y concluyó con una idea central: “no es una limitación si está bien tratada; el objetivo es que el chico viva normal”.
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