
La crisis financiera del Ueno Bank dejó atrapados unos 380 millones de dólares del Instituto de Previsión Social (IPS), además de recursos de otros organismos estatales y miles de ahorristas. El Banco Central del Paraguay inició el proceso de resolución de la entidad y dispuso el cierre de todos sus servicios.
El Banco Central del Paraguay (BCP) resolvió por unanimidad intervenir el Ueno Bank luego de detectar que su índice de solvencia cayó por debajo del 50% del mínimo exigido. La medida provocó la suspensión de las operaciones de la entidad, por lo que dejaron de funcionar las tarjetas, los cajeros automáticos y la banca digital.
Entre los principales afectados se encuentra el Instituto de Previsión Social (IPS), que mantiene aproximadamente 380 millones de dólares depositados en la entidad, fondos que incluyen recursos vinculados a unos 32.000 jubilados. También quedaron comprometidos depósitos de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) y de la represa binacional de Itaipú.
Para los ahorristas particulares, el Fondo de Garantía de Depósitos contempla una cobertura de hasta 228.300.000 guaraníes por persona, equivalente a unos 38.622 dólares. Los montos que superen ese límite quedarán sujetos al resultado del balance de activos y pasivos que realizará la Superintendencia de Bancos.
El proceso podría extenderse hasta 15 días, aunque las autoridades aseguraron que buscarán acelerar los procedimientos para facilitar la recuperación de los depósitos y transferir los activos y pasivos a otras entidades financieras.
La situación también generó repercusiones políticas por la trayectoria de Carlos Carvallo, actual presidente del Banco Central, quien anteriormente estuvo al frente de Financiera Ueno, antecesora del banco intervenido. El funcionario confirmó que presentó su renuncia, aunque aseguró que permanecerá temporalmente en el cargo para conducir el proceso.
La crisis comenzó a ser investigada meses atrás, luego de que se detectaran indicios de créditos otorgados a empresas vinculadas al grupo controlador de la entidad, además de problemas de liquidez y debilidades en la documentación crediticia.
Por su parte, el presidente paraguayo, Santiago Peña, pidió la renuncia de Carvallo en medio de la controversia. Mientras tanto, el titular del BCP sostuvo que se trata de una situación puntual y afirmó que el sistema financiero del país continúa siendo sólido.
