
Decidió escribir porque las entrevistas no le daban el tiempo para responder con profundidad, porque necesitaba contar ella su propia su historia, por la necesidad de desmitificar el rol de "sobreviviente" heroica en el que quedó cristalizada y agregarle dudas, inseguridades y dolores. Y por la "obligación" de no olvidar que se impuso desde que salió de Devoto.
¿Cuántas veces habrá contado Emilce Moler que fue secuestrada el 17 de septiembre de 1976? ¿Cuántas detalló que pasó un tiempo en diversos centros clandestinos del Circuito Camps antes de ser “blanqueada” a cargo del Poder Ejecutivo Nacional en la cárcel de Devoto, de donde salió bajo libertad vigilada en 1979? ¿Cuántas veces se la presentó, en entrevistas o charlas, de ésas que da año tras año a estudiantes secundarios y universitarios, como “sobreviviente” de las Noche de los Lápices? Ella se identifica más como “ex detenida desaparecida”, dice en esta entrevista con PáginaI12.
En esta ocasión, una entrevista que no tiene por objeto el recordatorio de uno de los hechos que se convirtieron en hito del horror del genocidio de la última dictadura cívico militar, sino más bien revisar las razones que la llevaron a escribir, en primera persona, su versión de la historia. Y surgió un libro:
“La larga noche de los lápices” (lo presentó a través de una charla vía zoom, pero circula desde hace algunas semanas). Algo que ella calificó como “un acto de reparación personal muy fuerte”
Fuente: Página 12
