
El presidente brasileño firmó una medida provisoria que prohíbe la oferta, intermediación y publicidad de las llamadas “bets”. También enviará al Congreso un proyecto para penalizar la explotación ilegal de apuestas. La decisión generó cuestionamientos de clubes de fútbol y del sector empresarial.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, firmó una Medida Provisoria que prohíbe las apuestas deportivas y los juegos online en todo el país, además de restringir la publicidad vinculada con estas actividades.
La decisión fue anunciada el viernes 25 de septiembre, a pocos días de las elecciones presidenciales y legislativas. La medida alcanza a las llamadas “bets” y también a los juegos de casino online, y deberá atravesar el proceso de revisión correspondiente en el Congreso brasileño.
El Gobierno también anunció el envío de un proyecto de ley destinado a incorporar nuevos delitos vinculados con la explotación ilegal de apuestas por internet y establecer penas más severas.
Qué establece la medida
La prohibición alcanza la oferta, intermediación y publicidad de apuestas de cuota fija, tanto deportivas como de juegos online. Según informó el Gobierno brasileño, la medida también alcanza autorizaciones y concesiones otorgadas por estados y el Distrito Federal.
Las nuevas disposiciones forman parte de un paquete de medidas que el Ejecutivo presentó junto con iniciativas destinadas a proteger a personas y familias endeudadas.
Lula viene cuestionando públicamente el impacto de las apuestas online sobre el endeudamiento de los hogares y sostuvo que las plataformas pueden generar problemas vinculados con la dependencia al juego.
El impacto económico
El sector de las apuestas tuvo un fuerte crecimiento en Brasil desde su regulación. Según datos difundidos por organismos y medios brasileños, decenas de millones de personas participaron de este tipo de juegos y las plataformas generaron importantes movimientos económicos.
La decisión del Gobierno tendrá además consecuencias sobre la recaudación tributaria y sobre los contratos de publicidad y patrocinio que las empresas de apuestas mantienen con medios de comunicación y clubes de fútbol.
Los principales equipos del fútbol brasileño habían advertido previamente sobre el impacto económico que podría generar una prohibición de las apuestas, debido al peso que tienen los patrocinios de estas empresas en sus ingresos.
